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Aventuras y desventuras húmedas. Primera Etapa (13)
Fecha: 01/06/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... cambio? —Ha sido… muy raro… —no sabía si decírselo, ni como se lo tomaría— mira, no sé si te lo vas a creer, ni si te sentara bien o mal o extraño. Pero por lo que estoy mejor ahora, es por… tu hijo. —¿Cómo? ¿Por Sergio? —Sí… —Carmen veía que su hermana necesitaba más detalles y prosiguió— tuvimos un viaje largo en coche, tan largo y a la vez tan corto. Desde el principio comenzamos a hablar y hablar, y no sé… estaba tan a gusto, tan bien. —por su mente viajaban imágenes de las que no le podría hablar nunca a nadie— Comenzó a contarme las cosas con su ex y… no tengo ni idea a día de hoy porque lo hice. Pero le conté lo mío con Pedro. —Espera, una cosa antes que nada ¿Qué Sergio está mal con Marta? —Sí… tan mal que ya no están juntos. Hace medio año que lo han dejado, bueno, ella le dejó, además por su ex. —Joder… —la palabra sonó muy sentida en la boca de Mari que se sintió indignada. Aún pensaba que seguían juntos, es verdad que no le preguntaba, pero ¿Cómo no se lo podía haber dicho? —Lo siento, pensaba que lo sabías y que si lo hablaba conmigo, que al menos tú estarías enterada. —Carmen se sentía mal, pero Mari la apremió a que siguiera con lo de Pedro. Ya dejarían para otro momento el tema de su hijo— Pues eso, en el coche le conté mis dudas, mis inquietudes y si te soy sincera me ayudó mucho. Si te soy sincera es como si lo pudiera ver todo de otra manera. No es que no esté enfadada, pero… me lo tomo… ¿Con más filosofía? —Me alegro —aunque no ...
... mentía, la cara de Mari reflejaba el mal trago que se había llevado por lo de su hijo. —¿Cielo, estás bien? De verdad, no sabía nada, joder… si lo sé me cayó. —No, no… para nada tienes tú la culpa, Carmen. Lo que en verdad me molesta, es lo poco “íntimos” que somos mi hijo y yo. Siempre ha rondado en mi mente acercarme más a mis hijos, preguntarles por su vida de forma… seria… no casi por cortesía, pero no me sale, tengo una barrera, que no… que no me deja avanzar. —en su cara se podían atisbar trazos de pena— Creo que soy muy fría con ellos, en especial con Sergio, es el mayor y bueno no sé… quizá puse más atención en su hermana… yo qué sé. La cosa es que me gustó el abrazo y el beso que me dio, pero me da hasta vergüenza ir y dárselos… —Mari veía sus propias palabras como una chorrada. Sin embargo en el fondo eran tan reales…— si me los da los recibo de mil amores, pero si es al revés, me cuesta… ¡Mierda, es mi hijo! —Quería hablar de nuestros maridos y esto acaba derivando en Sergio. —ambas sonrieron ante lo curioso del tema— Aunque me parece bien hablar de ello. Lo único que puedo decirte es que tienes que actuar más como yo. Cuando le veo me encanta darle abrazos y si quiero darle un beso, se lo doy. —no podía evitar pensar en cómo le tocaba esa misma mañana— Sé que es diferente, soy su tía… sin embargo deberías ser más cariñosa, es tu hijo, Mari. Además que es un amor, cariñoso, bueno, sensato, lo tiene todo, yo lo amo con locura… deberías forzarte un poquito, ...