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Aquiles me coge en el estacionamiento
Fecha: 07/06/2022, Categorías: Infidelidad Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... ¿Traes condón? A: ¿Con una ricura como tú, como usaría condón? K: ¡Bueno, entonces ya me voy! A: ¡Espera!! Lo volví a besar y se me repegó de nuevo, le solté su verga y se me restregaba en mi panocha depilada, sentía su cabeza como tocaba mis labios vaginales queriendo entrar, no podía más, ¡le decía que tenía que irme que me dejara, pero él me seguía acariciando y besando! K: ¡Cógeme no puedo más, cógeme!! Me volteo, puso mis manos sobre el cofre de un carro e hizo a un lado mi tanga, sentí como la cabeza de su verga se abría camino en mí, sentía por primera vez la verga de un amigo de años, ¡la metió poco a poco hasta que choco su vientre con mis nalgas! K: ¡Ah!!! ¡Que rico, uhm! A: Soñaba con esto, ¡amiga, estas buenísima! K. Esta súper duro, uhm! A: ¡Así me pusiste nena! Sentía el rico vaivén, entraba y salía muy rico, gemía, mordía mis labios para no gritar me susurraba al oído... ‘Por fin eres mía’ empecé a moverme con deseo con desesperación! A: ¡Si, muévete uhm, que rico aprietas nena! K. Ah!! ¡Dios, que rico, ah! A: ¡Siempre quise hacerte mi puta, uhm! K: ¡Ahí!!! Aquiles, que rico, uhm! Me jalaba el cabello, me mordía el cuello, ahí estábamos en el estacionamiento cogiendo, una salida de amigos ahora era una rica cogida. Ahí caí en cuanta mientras me apretaba los muslos, que él ...
... no había invitado a nadie más, ¡que su intención siempre fue cogerme! ¡Me movía más, tuve mi orgasmo sentí como él estaba a punto de venirse! K: ¡Ah! ¡que rico, uhm, que rico! A: ¡Me voy a venir!! ¡Me vengo!! K. Salte, sácala!! A: ¡Ah!!! ¡Ni madres!!! No me hizo caso, me sujeto más, ¡me abrazo con fuerza sentí como su verga se ponía rígida los golpes de leche dentro de mi bañándome caliente! Oía que gemía, se vaciaba dentro de mí, sus últimos disparos los sentí rico, ¡nuestra mezcla se fundía en una sola! mi primera vez que le fui infiel a mi esposo en un estacionamiento y con un buen amigo! Saco su verga, sentía como escurrían su leche en mis piernas y mi tanga, me hinco para mamarle su verga, se la mame mirándole a los ojos probando la mezcla de mi entrega y su leche. A: ¡Eso nena, chúpala, que rico, uhm, que rico! K: ¡Te voy a dejar seco, uhm! ¡Otra verga más a mi colección de infidelidades! Se la limpie, me levanto me recargo contra una camioneta de espaldas, empezó a mamarme mi vagina, limpiándome, bajo mi tanga y me la saco para guardársela. Una vez pasado el orgasmo, me arregle y subimos al auto, me llevo a mi casa, en el trayecto me acariciaba la pierna, al llegar nos despedimos normal, como si nada hubiera pasado, pero esa no sería la última vez que cogería con mi buen amigo Aquiles. Kali