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El primer engaño
Fecha: 17/06/2022, Categorías: Confesiones Autor: Martha Cachonda72, Fuente: CuentoRelatos
... del mismo color, qué hacían que mis nalgas, se vieran todavía más grandes de lo que eran, blusa blanca y un brasier también blanco con algo de relleno, que hacía que mis pequeñas tetas de aquellos días, resaltarán más; desde que me subí al camión, como iba lleno, los hombres buscaban la manera de quedar detrás mío para repegarme su verga, regularmente yo siempre me acomodaba, de manera que no lo hicieran, pero ese día, iba más caliente de lo normal, así que cuando sentí algo que me agrado no me quite, aquel hombre, al notar que cuando me arrimaba su verga no decía nada, tomó confianza y se acomodó bien entre mis nalgas, cada vez que frenaba el camión, el aprovechaba para hacerme sentir el tremendo animal que traía, me agarraba de las caderas para que lo sintiera aún más; mis remordimientos y el amor, hicieron que en cuanto llegamos a la terminal de los camiones, diera por terminado aquel cachondeo, pero la inquietud estaba sembrada. En cuanto llegué a mi trabajo, Luis empezó con sus coqueterías, siempre que podía y nadie nos veía, trataba de manosearme, pero no lo dejaba, ese día con lo que había pasado en el camión, ya iba muy excitada, así que cuando el paso detrás mío, me puso la verga en las nalgas, yo no me quite como siempre, él lo notó y me agarró de las caderas y me atrajo más para que sintiera su vergota, como todavía no llegaban muchos empleados y los pocos que había sabían lo puta que era, sabía que no harían, ni dirían nada; me empezó a agarrar las tetas, ...
... primero encima de la ropa, después por dentro, con la otra mano, subió un poco mi minifalda y la metió a mi panocha, mi bikini estaba mojadísimo por la excitación, me estuvo acariciando por un rato. En un momento, me jalo y me llevo a una pequeña bodega donde teníamos algunas cajas de archivo muerto, cerró la puerta y me dijo "ahora sí chiquita, te voy a meter la verga, como te gusta", se acercó a mi y nos besamos con tanta pasión, me agarró las nalgas y subió mi minifalda hasta la cintura, bajo mi bikini y empezó a estrujar mis nalgas "no sabes cuánto he extrañado tus nalgotas y poderlas tener entre mis manos" me dijo, yo ya acariciaba su verga, se sentía durísima y deliciosa, se la saque del pantalón y del calzón, se la mame como desesperada, como queriendo recuperar el tiempo perdido, tuve que detenerme ya que de otra manera le iba a sacar los mocos y ambos sabíamos que en ese momento no queríamos eso, acomodo unas cuantas cajas a manera de cama, y me recostó sobre ellas, me quitó el bikini, se bajó un poco más el pantalón y el calzón, me subió las piernas a sus hombros, sabiendo que es una de mis posiciones preferidas, ya que la verga me entra hasta el fondo, la acomodo en mi panocha y de un solo golpe me la dejó ir, estaba tan mojada, que llegó al fondo de mi ser, me sentía en la gloria, tanto tiempo sin sentir esa sensación de tener totalmente llena mi panocha me hizo llegar al orgasmo, fue una cosa que no sabría explicar claramente. Luis siempre me decía que mi ...