1. Dos parejas y una con hijas, en la playa


    Fecha: 19/06/2022, Categorías: Incesto Autor: Tomas Brentano, Fuente: CuentoRelatos

    ... recibió mi leche de mano de su Carla.
    
    Aquella situación hizo que mi polla, pese a la reciente corrida, estuviera otra vez a punto. Miré hacia donde estaba Luisa y vi como seguía a cuatro patas recibiendo la polla de Juan y comiéndose el coño de Belén.
    
    Mientras Carla y Begoña seguían jugando con mi leche en sus bocas y estaban tocándose mutuamente, Carla, levantó lo ojos y me dijo:
    
    —Creí que nunca íbamos a participar, menos mal que te has decidido. Solo hay un inconveniente, ni mi hermana ni yo follamos, puedes hacer lo que quieras menos follarnos. Nuestros coñitos lo reservamos para nuestros novios.
    
    Vaya par de putas que estaban hechas las dos niñas. Yo pensando que se mantenían a un margen de toda esta movida y resulta que eran las más putas de todos.
    
    Decidí que en vista de que no podía follármelas las daría por el culo a las dos, puse a Carla a cuatro patas y empecé a meterle un dedo, luego dos, la lubriqué bien con sus propios jugos y empecé a clavársela, sin duda no era la primera vez. Begoña se tumbó delante de ella abriendo sus piernas y dejando su coño a la altura de la cara de Carla. Esta empezó a comérselo. Aquella visión hizo que mi polla se pusiera aún más dura y se la clavé entera, soltó un grito mezcla de dolor y placer. Empecé a bombear y bombeé cada vez más fuerte.
    
    Debimos estar así varios minutos, mientas Begoña me miraba a los ojos y no paraba de decirme:
    
    —No acabes dentro de ella, que yo también quiero mi ración.
    
    No pude aguantar ...
    ... y decidí llenar el culo de Carla de leche, cuando me corrí sentí como me vaciaba dentro de ella y vi como mi leche salía de su culito una vez que lentamente fui retirando mi polla.
    
    Begoña se levantó y con su lengua empezó a recoger toda la leche del culo de su hermana. Después de acabar de limpiarla me dio un beso y saboreé por primera vez mi propio semen. Mientras la estaba besando notó como Carla empezaba a jugar con mi ya flácida polla y me dijo:
    
    —Vamos, que Begoña necesita su ración.
    
    Begoña acompañó a Carla y entre las dos me chuparon la polla, los huevos, el culo, todo. Mi polla no tardó en reaccionar y tuve una nueva erección. Ahora no tuve que hacer nada, fue la propia Begoña la que se puso a cuatro y Carla la que se encargó de lubricar y dirigir mi polla a su culito. Aquello era maravilloso.
    
    Este culito me costó un poco más que el de Carla, luego me contaron que había desvirgado analmente a Begoña, entonces entendí los gritos de dolor que dio durante la penetración y la dedicación que Carla le dedicó a su coñito mientras yo la enculaba.
    
    Mientras la enculaba miraba como mi mujer ahora estaba montando un lésbico con Belén, mientras que Juan tumbado a su lado jugaba con los agujeros de mi mujer.
    
    No tardé en llenarla con mi caliente leche, no sé cuánto tiempo estuvimos, ni tampoco recuerdo cuantos orgasmos tuvieron ellas, pero desde luego fue inolvidable mi primera relación con las dos hermanas.
    
    Por la tarde nos dedicamos a recuperarnos de nuestras ...