1. El día que me entregué a mi amo (Parte 3)


    Fecha: 20/06/2022, Categorías: Gays Autor: MalikRojo, Fuente: CuentoRelatos

    ... cuerdas. Empezó a atarme desde los tobillos hacia arriba. Hacia cruces con las cuerdas con una destreza increíble. Al llegar a mis caderas las ataduras aún se hicieron más complejas. La cuerda que subía desde mis mulos la paso por ambas ingles. Se aseguró que la tensión era la correcta. Ni muy fuerte para que me molestase en exceso, ni muy flojo para que no la notara. Mis huevos y mi polla ya bien dura quedaron fuera de las ataduras a modo de slip, pero sin la parte delantera del mismo. Anudo ambos extremos de la cuerda a mi cintura. Y entonces cogió otra que ato a la anterior y siguió atándome hacia arriba subiendo por mi torso. Me pego las manos al cuerpo de forma que ambas cosas parecían el mismo miembro. Cuando llego a mi cuello termino de enlazar los últimos nudos. Pude verme entonces y la visión era magnifica. Estaba totalmente inmovilizado pero con una maestría y elegancia en los cruces de las cuerdas que formaban formas a mi entender preciosas. Era un gusano de seda pero envuelto en cuerdas. ¿Qué podía hacerme así? Lo único que yo podía mover era la cabeza, nada más. Solo se me ocurrió que quisiera follarme la boca de nuevo. Y si me había puesto así para eso era mejor no pensar lo que me esperaba, y a la vez que lo deseaba. Si antes me había follado la garganta hasta donde jamás había imaginado… ahora podía ser bestial. Pronto iba a salir de dudas.
    
    El: No quiero que gimas. Solo has de concentrarte en tu respiración. Quiero que intentes llevar tu placer a tu ...
    ... respiración. No es fácil pero sé que tú podrás. Y sobre todo. Pase lo que pase NO quiero que te corras. Si lo haces prepárate para el castigo. ¿Está claro?
    
    Yo: Umm! –No podía contestar más que eso a modo de afirmación ya que la mordaza de ahora era más grande que la primera.
    
    Se acercó e inclino hacia mí. Con su mano derecha me agarro la polla fuertemente. Apretaba cada vez más. Parecía que mi rabo iba a estallar por el capullo de tanta presión que me estaba haciendo son su palma. Estuvo así como un minuto y después aflojo. Empezó a pajearme despacio. Deslizaba su mano de arriba debajo de mi polla. La sensación de estar totalmente inmóvil y él haciéndome una paja era muy placentera. Lo estaba disfrutando. – La respiración- dijo. Era verdad, no había empezado a concentrarme en ella. Me deje llevar.
    
    De vez en cuando sus sacudidas de mano eran más fuertes y enérgicas, estaba así un rato y de nuevo bajaba de intensidad. Yo ya empezaba a controlar mi respiración. Y mi placer se reflejaba en cada inhalación, él lo percibía con cada exhalación. Pasados unos diez minutos empecé notar tensión en mis mulos. Mi abdomen empezó a tensarse. De cintura para abajo empecé a temblar. Sin duda estaba a punto de conseguir un orgasmo de la ostia. Note como mi lefa se iba preparando en mis huevos para salir a chorro. Entonces recordé: “No puedes correrte”. Joder. ¿Cómo podría evitarlo? El seguía masturbándome sin parar y ya cada vez más rápido. Lo iba a decepcionar, pero ya no podía controlar. No ...
«1234...11»