-
Una mamada en el baño, un polvo en un bar.
Fecha: 20/06/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... caliente. El chico empezó besando mi raja cerradita, para posteriormente ir recorriendo con su lengua mi entrepierna. Besaba, lamía y jugaba con su lengua sorbiendo cada centímetro de mi entrepierna. Yo comenzaba a tener algún espasmo por la sensibilidad de la zona, estaba disfrutando esa comida de coño. Me miró a la cara y con fuerza agarró una de mis rodillas para abrir más mis piernas. -Joder, siiiii, no pares ahora.- Parecía que aquello le motivó a continuar con más entusiasmo chupando. Mis pezones estaban como piedras, y mi coño chorreaba como un grifo abierto. Su lengua seguía recorriendo mi coño, ahora entrando y saliendo de él, notaba su nariz chocando torpemente contra mi clítoris, aumentando mi excitación. -Te voy a follar como no te han follado nunca.- Dije. Comenzó a mover la lengua como un loco, centrándose en mis labios, yo gemía sin importar que nadie me oyese. Estaba cerca de correrme, cuando paró y se incorporó frente a mi. Siempre tan inoportuno. En ese momento pude ver a Lucas al fondo del callejón, parecía estar buscándome sin encontrarme. -Joder que bien me has comido el coño, es hora de recompensarte. - No tenía necesidad de decirle nada, pero me encargué de hablar lo suficientemente alto como para que al fin Lucas se percatase de mi presencia. Me agaché con intención de chupársela un rato. El se sacó la polla que salió con fuerza en cuanto la liberó de los calzoncillos. Era una polla que no se correspondía con su cuerpo. Más delgada y corta de ...
... lo que me podría esperar, sin llegar a ser pequeña. Tenía ganas de encontrarme con uno de esos fabulosos pollones que se ven en los videos porno, pero no fue así. Antes de que pudiese chupársela se puso un condón, acto que me dejó muy extrañada, y me levantó cogiéndome por el hombro. -No me aguanto con lo buena que estas, vamos a follar ya.- Al fin dijo algo. Puse cara de viciosa y le hice caso. De nuevo me subí el vestido, poniendo mi culo en pompa y bajando mis bragas a la altura de las rodillas. Follar con las bragas a medio bajar es algo que me encanta. Me coloqué contra la pared, arqueando mi cuerpo para facilitarle la penetración. No necesitó más para colocar su polla en la entrada de mi chocho, completamente depilado para la ocasión. Suspire al sentirla. Me sentía muy guarra follando en un callejón de la calle, pero no era la primera vez. Sus embestidas hacían que mi culo rebotase contra su cuerpo. Estaba en un constante bamboleo al ritmo de sus penetraciones. Junte las piernas un poco para que a su polla le costase más entrar. -Jooooooder.- Me gustaba expresar mis emociones durante el coito. Pude ver como Lucas nos miraba de lejos. -Damee, dameee.- El chico me follaba sin parar, cada vez con más fuerza. Agarraba mi culo con pasión, aunque preferiría que me hubiese tocado las tetas. -Déjame a mi ahora. - Le dije poniendo mi mano en su pecho sin moverme. Cuando cesó el movimiento tome el mando. Comencé clavándomela hasta el fondo, hasta que pude sentir sus ...