1. Reencuentro en el gym


    Fecha: 28/06/2022, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Hace años empecé a ir al gimnasio porqué quería mejorar mi físico. Me apunté en uno con una migo pero no aguanté mucho meses. Había mucha gente y por horarios no podía ir mucho con mi amigo. Me desanimé un poco pero terminé por apuntarme en otro gym. Lo tenía cerca de casa, no era muy caro y estaba poco concurrido. Se ve que no tenía buena fama porque era viejo, pero yo me sentía cómodo.
    
    Solía ir unas 3 o 4 mañanas a la semana, ya que estudiaba por la tarde, y hacía un poco de todo. Por aquél entonces, tenía 21 años, pesaba unos 72kg y medía 1,85cm. Tenía un cuerpo un poco definido, con los abdominales marcados pero muy poco brazo o pecho. Era un cuerpo bastante de twink, por lo que quería ponerme un poco fuerte.
    
    Llevaba ya semanas yendo cuando una mañana me crucé con una mirada conocida. No sabía quién era, pero estaba seguro que lo conocía. Nunca se me ha dado bien recordar caras, así que tampoco me frustré. El chico era un poco más bajo que yo, ojos verdes como los míos y tenía bastante buen cuerpo. Se le veía hacer los ejercicios con mucha tranquilidad y cogiendo bastante más peso que yo. Al cabo de un rato, no lo vi más, por lo que pensé que había terminado y estaba en los vestuarios. Yo seguí a lo mío ya que aún me quedaba un rato de rutina, y en unos minutos lo vi salir de los vestuarios. Se dirigió a la salida pero cuando pasó cerca de donde estaba yo me saludo con un “hasta luego” y una sonrisa. Me quedé pensando otra vez en su cara e intentado ubicarlo en mi ...
    ... espacio-tiempo personal, pero sin éxito.
    
    La semana siguiente volvimos a coincidir. Esta vez fui decidido a preguntarle si nos conocíamos, ya que era demasiado guapo para no recordarlo. Cuando nos cruzamos en la zona de máquinas de piernas, solo me salió un “hola”. Me quedé allí sin saber qué decir y me fui a otra máquina mientras me respondía con un “chao eh”. Era bastante tímido e hice un poco el ridículo la verdad. Conseguí no fijarme mucho en él mientras hacía mis ejercicios aunque notaba que me miraba y sonreía. Cuando terminé mi rutina, me fui al vestuario.
    
    Me quité la ropa y con una toalla me metí a la zona de duchas. No había nadie más así que me metí en el cubículo de la esquina. Las duchas estaban separadas por unas paredes pero sin puerta. No llevaba mucho rato cuando alguien más entró en la zona de duchas. El tío tenía como unas 10 duchas para elegir y se puso a un par de duchas de distancia. Mientras me enjabonaba veo que se acerca alguien a mi ducha. Era el chico con el que había intercambiado miradas y saludos los últimos días que, sin cortarse, me habló:
    
    - ¿Qué, tío? Nos volvemos a encontrar.
    
    - Emmm… Bueno, sí. Tampoco es que sea muy grande esto. Y más bien me sigues tú jajjaja.
    
    - Ya. ¿No te acuerdas de mí?
    
    - La verdad es que no mucho. Me suena tu cara pero no recuerdo donde nos hemos visto. ¿En la universidad?
    
    - No, tío.
    
    - Pues no sé.
    
    Me metí bajo el agua para quitarme el jabón mientras él se quedaba allí mirándome. Cuando acabé u lo ...
«123»