1. Cuando la calentura aprieta (04)


    Fecha: 30/06/2022, Categorías: Incesto Autor: rosamarsan, Fuente: CuentoRelatos

    ... no esperaba que su respuesta fuera su hermana.
    
    -¿Tu hermana?
    
    - Si, es que me encantan sus tetas
    
    Ahí le daba la razón, aunque su hermana fuera la más pequeña, sus tetas no eran acordes a su edad, las tenía grandísimas, algo que ninguna de las mujeres de familia teníamos, incluso me daba envidia cuando veía como se desbordaban por el sujetador del bikini.
    
    Me fije que debajo del bañador de mi sobrina, su pene reaccionaba e iba cogiendo forma, estaba bastante morcillón. Le pregunte que si se pajería mientras yo le miraba, siempre y cuando aquello no saliera de allí. Él ni corto ni perezoso se quitó el bañador y pude ver esa polla joven, de tamaño ya considerable. Yo me tumbe en el sofá mirándole, mientras él hacía lo mismo mientras se meneaba su polla. Joder, me estaba poniendo malísima, el disfrutaba y yo hay quieta sin hacer nada. Le pregunte si podía acompañarle y me dijo que como lo iba a hacer. Me quite las bragas del bikini, abrí mis piernas y empecé a tocar mi coño al mismo ritmo que el movía su mano sobre su polla.
    
    José me pidió que le enseñara las tetas, las saque por encima del sujetador, viéndolas no tardó mucho en correrse, echo su polla hacia atrás y su leche salto llenándole todo el pecho de ese líquido blanquecino, esa imagen hizo que mi corrida fuera justo detrás, dejándome con las piernas temblando, debido a lo morboso de esa situación. Nos quedemos un buen rato en silencio, mirándonos si saber qué hacer. Le pregunte que le había parecido él me ...
    ... dijo que le había encantado y me hizo la misma pregunta diciéndole que estaba encantada igual que él.
    
    Pese a haber pasado unos 10 minutos desde que mi sobrino descargara, su polla seguía dura, le pregunte si es que no se le bajaba nunca. El rio y me dijo que mientras yo estuviera en pelotas delante de él sería difícil. Sin pensármelo me fui hasta donde él estaba sentado me puse de rodillas y me metí su polla en la boca, el sabor del semen al juntarse con mi saliva me volvió loca. La mente se me nublo, porque me hubiera gustado ver la imagen desde lejos, yo en desnuda, a cuatro patas con el culo en pompa y amorrada a la polla de mi sobrino. Eso me lo hubieran dicho hace un par de años y me hubiera vuelto loca. Aparte esos pensamientos y decidí disfrutar del momento.
    
    La polla de mi sobrino era la mejor que había mamado nunca, era totalmente suavecita y podía metérmela hasta el fondo, pude ver como se le ponían los ojos en blanco del placer que le causaba. El viendo que estaba a punto de venirse otra vez, me levanto la cabeza y torpemente me dio la vuelta, dejando mi culo frente a él, empezó a comerme el coño, torpemente por su inexperiencia pero aun así bastante rico. Después de un rato empezó a follarme suavemente, fui yo la que le pedí que empezara a darme más fuerte, pero él no pudo aguantar ese ritmo, no tardo en sacarla y soltar la leche sobre mi culo, sintiendo algunas gotas en mi espalda. En esa postura empecé a tocarme y no tarde en tener un orgasmo también. Nunca me ...