-
Poniendo atención
Fecha: 08/07/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... abajo y el roce de mis muslos juntos pareciera que a propósito se coludieran con el ambiente de sexo que había allí y mi cabeza sin miramiento mandó a mis manos otra vez a mi vagina. Separé despacio mis piernas y encontré mi clítoros nuevamente y aún estaba sensible. Pero yo tenía demasiadas ganas de tocarlo. Y simplemente lo hice, volví a rozarlo acariciarlo con mi dedo índice. separaba los labios con mis otros dedos y lo sentía en majestuosidad a mi disposición nuevamente. Este palpitaba yo lo acariciaba, sentía su punta y su cuerpo, cuando se secaba volvía y lo mojaba con mi saliva. Tal era la sensación que lo mojé demasiado y hasta mis sábanas se mojaban por mis dedos mojados con saliva. Volví a tocarlo a recorrerlo, sentir la carne caliente, tenía mis ojos cerrados concentrada en escuchar como las nalgas de mi madre sonaban contra el cuerpo de mi padre que la embestía y mis ganas de tocarme crecían y crecían Cuando de pronto perdí el sonido ambiente y estaba ensordecida y embargada de mi propio placer recordé que no estaba sola, y habíamos tres allí. Me apuré para que llegara ese calor nuevamente a mis ...
... mejillas, y mmi cuerpo se tensara por completo en un temblor delicioso. Pedía no se levanten, déjenme sentir esto delicioso que me está pasando. Y cuando comencé a hacerlo más rápido y aún más mi cuerpo se llenó de este temblorcito delicioso, de esa tensión. Mi cuerpo se liberó y mis músculos se relajaron y supe que esa sensación era lo mejor que me había pasado en la vida hasta ahí. Cuando por supuesto terminé antes que mis padres y pude saborearme otra vez, mi cuerpo se relajó tanto que quise volver a dormir, eso si funcionaba para dormir. Pero ahora había otro problema. Mis ganas de ir al baño fueron terriblemente intensas. Mi vejiga ya no podía más. Iba a explotar y los amantes a mi lado aún no estan listos. Afortunadamente antes de que pudiese planear algo para levantarme ellos terminaron su trabajo y esperé lo suficiente para que estuvieran de forma decente y de regreso del baño para ir yo. Y luego ellos complicados, me preguntan ¿Por qué estaba despierta hasta tan tarde? Y pues no podía decirles todo lo que había escuchado, mucho menos lo que había hecho. Solo dije parte de la verdad. Tenía muchas ganas de orinar.