1. Mi macho maduro me lleva al sauna y me entrega


    Fecha: 09/07/2022, Categorías: Gays Autor: Qurioson, Fuente: CuentoRelatos

    ... penetró, Juan disfrutaba viendo a su puto, mas puto que nunca y por supuesto yo gozaba como una perra, me sentía protagonista de una película porno, el tipo no era lo que se dice un gran cogedor, me la puso estilo vacuna, me penetró y casi de inmediato empezó a tener un orgasmo, fue tan precoz que ni bien me di cuenta que estaba acabando tuve que decirle que la saque y termine afuera, yo quería que mi hombre fuera el único en darme la leche adentro, a todo esto el que la tenía en mi boca, consideró que era su turno, y se dispuso a penetrarme también. Ese me cogió lindo, fue más aguantador y además tenía una buena verga que yo ya había probado con mis labios.
    
    - Ay amor, como me coge este hombre, papu
    
    - ¿Te coge bien putito?
    
    - si papi, ahh amor, mmmm me encanta, ay Dios mío como me coge, ohh que linda pija papito
    
    - así me gusta, que le muestres a todos como te gusta la pija y lo puto que sos -
    
    Lo bueno de estas orgías, es que no sabes quiénes son los tipos, y ni sus nombres interesan.
    
    Después de esa locura que me hicieron vivir, y que no esperaba tener en mi primera vez en ese lugar, Juan cerró la puerta y a solas, me echó uno de los mejores polvos que me dio desde que lo conocí.
    
    Esa tarde tuvo mucha influencia en el resto de mi vida, reflexioné mucho acerca de lo que había hecho.
    
    A pesar de mi fuerte inclinación a ser homosexual, ésta provocaba una lucha interna entre mi irrefrenable deseo ...
    ... de tener sexo con hombres activos y los cánones establecidos por la sociedad, mi familia y la educación.
    
    Yo sentía la obligación de ser un hombrecito, debían gustarme las mujeres, de hecho siempre me gustaron y tuve relaciones esporádicas y estables con muchas de ellas, pero interiormente había algo que me llevaba inevitablemente a acostarme con hombres, en mi rol de hembra, era como que dentro de mi, convivían dos personas, una, la que la mayoría esperaba ver y otra, la que me empeñaba en ocultar.
    
    Lo único que tenía claro, era que mi papel en la cama con otros tipos era decididamente el de hembra, pudiendo disfrutar como un hombre que se deja coger o como un marica afeminado, según el trato que me diera mi eventual amante, eso sí, siempre en la intimidad entre cuatro paredes o ahora a partir de esa tarde, también en público pero rodeado de otros homosexuales.
    
    Salvo algunas épocas en donde trataba de convencerme de abandonar ese lado oscuro de mi vida, y en el que tuve períodos de abstinencia, siempre, siempre escuchaba una vocecita que me decía que quería volver a tener sexo con un hombre, (lo de la vocecita, es en sentido figurado, no estoy tan loco) pero si, siempre hubo algo que por más que luchara contra eso, me llevaba a desear a los hombres o casi lo que sería lo mismo, desear sentirme mujer.
    
    Espero que les haya gustado y pueden dejar algún comentario o escribirme a
    
    [email protected]
    
    Besos. 
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