-
Acosado por mi suegro
Fecha: 11/07/2022, Categorías: Gays Autor: troletti, Fuente: CuentoRelatos
... de espesa viscosidad inundaban mi ojete abierto. Jadeaba como animal en celo. Caí definitivamente sobre mi suegro que respiraba entrecortadamente, tragando saliva y buscando oxígeno. Mordía mi cuello, de vez en cuando, tratando de recuperarse de aquella gimnasia. —¡Debe ser el morbo, pero hace tanto no deseaba coger a alguien como a ti!! —¡Bueno me conoces de hace unas horas! —¡Eso es lo que tú crees! ¡Te tengo visto en las redes! —¿Cómo es eso? —¡Sí que tiene de malo! —Pero soy el novio de tu hija —¡Ay cachorro, cachorro!! ¿Sabes cuantos novios de Sara me he cogido? —yo quede en silencio. No sabiendo que decir. A la vez, no había mucho para decir. La había pasado tan bien y seguramente no sería la única vez, así que porque preocuparse. Él se rio y saco despacio su espada clavada en mi anillo. Salieron en catarata jugos, líquidos. Corrieron por mi piel y las sábanas. Dejando huellas de nuestro encuentro salvaje y prohibido. Al pasar el rato nos levantamos y fuimos a las duchas. Un baño inmenso a todo confort. Eso no me importo en absoluto ya que al instante, mi suegro, se jabono los dedos y empezó a meterlos en mi culo sediento. Bajo el agua., así parados, me metió su salchicha una vez más. De parado yo sacaba un poco la cola y el entraba y me tomaba por los hombros. ...
... Luego de las caderas. Finalmente tomo mi verga ya alzada al máximo y la masajeaba en tanto me taladraba el culo sin piedad. El agua caía sobre nosotros. Me estaba haciendo gozar nuevamente, sentía sus bolas golpear en mis nalgas. Me masajeaba las tetillas duras y mordía y chupaba mi cuello. El palo iba y venía dentro de mi ojete juguetón. Malicioso. No tarde en largar mi semen por todas partes. El siguió masajeando hasta que salió la última gota. Apuro las embestidas. En un instante saca la vergaza de mi culito. Hace que me coloque de rodillas, lleva el sable a mi boca y larga su leche allí. Me ahoga. Trago lo que puedo. El grita endemoniado. Toma mi cabeza y la empuja hasta casi asfixiarme. Largo lágrimas de placer y ahogo. Un poco mas tranquilos quedo saboreando y limpiando su mástil un poco alicaído ahora. Pero no importa busco sus bolas y las chupo y la sensación es increíble. Él se deja hacer, y deja que yo haga aquello. —¡Así, así! —gime y yo no largo su poronga. Juego con ella. Mi lengua se mueve mortal —¡Así, ahh, mira, mira! —dice y toma mi mano. Un dedo y lo lleva a su ojete. Lo hundo. Eso es lo que quiere. Su poronga comienza a levantar otra vez. Dura, potente, roca pura. Ahora son dos los dedos que meto en el agujero vicioso de mi suegro que sé pronto volverá a hundirse en mí.