1. El Lobo disciplinando a su putita (2)


    Fecha: 13/07/2022, Categorías: Incesto Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos

    ... sumisión y obediencia, no corregir ni preguntar al Lobo.
    
    Sobre una mesa ratona había colocado una vela roja, única luz del cuarto, permanezco quieto de un lado de la mesa, Lola del opuesto, los brazos caídos a lo largo de su cuerpo, mostrando las palmas de sus manos al Lobo para responder al protocolo básico de aceptación:
    
    - Lola, aceptas someterte al señor Lobo?
    
    - Sí, señor acepto, prometo ser obediente y sumisa putita, mi deseo le pertenece.
    
    - Servirás a mi voluntad, aceptas mis órdenes, servirás a mi placer?
    
    - Sí!, eres mi señor Lobo, seré tu sumisa putita, tu voluntad es mi voluntad.
    
    Sin previo aviso, una palmada en su mejilla, aceptó sin gesto ni acción de desagrado, acto seguido la muchacha tomó la rosa que trajo para el ritual, me la entrega en las palmas de sus manos, se arrodilla con las manos en la espalda. Mira como deshago la flor, pétalo por pétalo, los mira caer. - Del mismo modo que hice con la flor, haré uso de ti, ahora desnúdate.
    
    - Ese triskel que llevas en tu cuello es el símbolo de que me perteneces, lo llevarás mientras estés conmigo, toda tu me pertenece.
    
    Arrodillada, separa las piernas, inclina la cabeza hasta poner el pecho sobre la alfombra, inserto el consolador en su vagina, pongo mi pie sobre su espalda, acto de consolidar el derecho de propiedad, gesto fundacional de la obediencia de mi putita.
    
    Conserva la posición, postrada sobre el piso, ofreciéndose, paciente espera que me desnude, arrodillado tras de sus nalgas, ...
    ... pajeo el miembro para ponerlo en su máxima erección, retiro un momento el consolador de su vagina para humectarme en sus jugos, sin sacársela introduzco el consolador, ambos falos se mueven en acompasado ritmo.
    
    Retiro el miembro, dejando solo el consolador, apoyé la verga en el centro del ano, frotándolo en el hoyo, Lola colabora abriéndose los cachetes, la presión del glande sobre el esfínter se intensifica, despacio pero constante. Ella colabora echando el cuerpo hacia atrás, contribuye a que acceda a penetrarla, vencer la resistencia del anillo anal, un segundo envión y toda la cabeza se pierde en la oscuridad del ano, los cuerpos marcan el límite físico, la pasión el clima.
    
    El resto fue solo dejarme ir todo dentro del culito, enterrado a tope, ensartado en mi putita.
    
    - Muévete, vamos!!, mueve el culo, el Lobo necesita sentir que sucede dentro de ti, bien adentro.
    
    La orden va asistida con una sonora nalgada, la primera que marcó el tenor de la relación, abrirse con sus manos los cachetes, balancearse, echando hacia atrás las caderas, cerrar el esfínter en la intrusión, abrirlo en la salida, el vaivén de los cuerpos toma ritmo y cadencia, monto encima de sus caderas, aferrado a sus ingles, ella pone manos en la vagina para sostener el consolador, acciona el clítoris. Una sinfonía de gemidos y jadeos complementan el juego digital, la agitación de los cuerpos en la épica de las pasiones desatadas.
    
    La potencia del grueso miembro abriendo su recto se hace sentir, ...