1. Cuidados especiales en el hospital


    Fecha: 18/07/2022, Categorías: Gays Autor: toulouse, Fuente: RelatosEróticos

    Por una cuestión de privacidad no comentaré donde ocurrió exactamente. Solo diré que fue en un hospital, en una 4ª planta por ejemplo. Uno de los protagonistas es un chico que fue operado de un quiste en una axila. El otro protagonista uno de los enfermeros de la compañía.
    
    Después de la operación, como es lógico, siempre se requiere de un tiempo de reposo y observación. Dentro de este protocolo a cualquier enfermo se le mantiene una vía para gotero y medicación. Además del clásico monitor tipo pulsioxímetro. El cacharro ese que se pone en un dedo y sirve para conocer las constantes.
    
    Conociendo esto y estando el enfermero del hospital en el relax del turno de noche, de repente uno de los monitores comenzó a subir las mediciones. Aumento de presión arterial, mayor oxígeno en sangre, ritmo cardíaco… Ante la posible alarma, el enfermero decidió acudir a echar un ojo a la habitación de este paciente.
    
    Al entrar se encontró una grotesca imagen. El paciente estaba con los ojos cerrados, la boca entreabierta y su mano no dejaba de agitarse bajo la sábana. Efectivamente se estaba masturbando. En el momento que abrió los ojos al escuchar el ruido del enfermero entrando en la habitación, tuvo un respingo. Un sobresalto que le asustó. Los dos mirándose fueron momentos relativamente incómodos. El enfermero, realmente sintió alivio al conocer que era una falsa alarma, que solo era una paja. Por su parte, el enfermo si que estaba más avergonzado por la pillada. Aunque sacó la ...
    ... mano rápidamente de debajo de la sábana, su abultada entrepierna inadvertida no pasaba.
    
    El enfermero se acercó a él y le explicó la situación. Que es algo normal que quisiera darse un gusto, pero que al estar monitorizado tuviera más cuidado. Ya que al alterar sus constantes vitales podrían saltar las alarmas y como hizo él, presentarse de improviso y con urgencia en la habitación.
    
    A esas horas de la noche y de forma susurrada, surgió algo más que una mera explicación en esa habitación de hospital. Ninguno de los dos ocultaba su orientación sexual y la excitación que les había producido el encontrarse así.
    
    El sanitario fue el primero en abrir la caja de pandora. Cargada de doble intención le preguntó si necesitaba algún tipo de atención. El enfermo no le negó la ayuda. De una forma muy discreta, y colocándose los guantes, se acercó al lateral de la cama. Introdujo una de sus manos por debajo de las sábanas y comenzó la ayuda. Sujetó con firmeza la polla del enfermo y la comenzó a masturbar suavemente. El paciente le miraba con morbo y placer. El enfermero con lujuria y deseo. Rápidamente se endureció. El paciente se movía inquieto en la cama y una serie de sudores recorrían su frente. El enfermero le preguntó en voz baja que le iba más. El otro solo le contestó, versátil.
    
    El enfermero se metió dos dedos de su mano en la boca para chuparlos bien a fondo y sin dejar de pajearle se los llevó hasta el ano. El paciente se acomodó y los dedos entraron sin pudor en su ...
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