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Me follé al esposo de mi tía
Fecha: 22/07/2022, Categorías: Incesto Autor: risaslocas_, Fuente: CuentoRelatos
... que me podía traer consecuencias muy malas y que debía sacármela de la cabeza, pero era muy difícil, que el fuera el esposo de mi tía le daba ese toque de fruto prohibido que me hacía desearlo más. Siempre me había dado un morbo terrible follarme a hombres casados. Después de mudarnos trataba de estarme la mayor parte del tiempo en la universidad. Intentaba distraerme con el estudio y otras cosas pero no me podía concentrar, siempre andaba fantaseando con Leonardo, me lo imaginaba encima mío fallándome salvajemente, me imaginaba la enorme y jugosa polla que debía tener, pensaba como sería el sabor de su leche en mi boca, era muy frustrante tenerlo en casa todos los días y no poder hacer nada. Perdí el interés en los demás hombres, solo pensaba en Leonardo, estaba obsesionada con la idea de follármelo, era demasiado para mí. Una noche estaba en mi habitación intentando dormir cuando escuche ruidos extraños provenientes de la habitación de mi tía, me levante y pegue la oreja a la puerta de la habitación, era obvio que estaban follando. Me quede afuera de la habitación escuchando mientras Leonardo se follaba a mi tía, mi corazón estaba acelerado y estaba empezando a mojarme entonces dominada por la lujuria abrí un poco la puerta y me asome cautelosamente. Por suerte Leonardo estaba de espaldas a la puerta así que no se dio cuenta, me quede allí un instante viendo cómo se follaba a mi tía deseando ser yo la que estuviera en el lugar de mi tía, después por miedo a que ...
... me descubrieran cerré la puerta silenciosamente y volví a mi habitación. Esa noche casi no pude dormir, me la pase pensando toda noche: ¿Qué pasaría si mi tía me sorprendiera follando con su esposo? ¿Qué pasaría si me le insinuó y el me rechaza y le cuenta a mi tía? Me metería en graves problemas sin duda, pero… ¿qué pasa si dijo que fue Leonardo quien me sedujo a mí? O podría ir más lejos he incluso decir que el me obligo a hacerlo, ¿quién iba dudar de mí?, yo era una pequeña adolescente de 1.50 metros, el un hombre grande de casi 2 metros, aunque eso lo metería a él en problemas me salvaría el pellejo, pero claro si no nos pillaban no pasaría nada. Me iba a arriesgar, ahora solo necesitaba esperara al momento adecuado, desde que nos mudamos a aquella casa me daba cuenta como Leonardo siempre me miraba el culo disimuladamente, yo siempre me vestía provocativa para incitarlo y claramente le gustaba así que yo no creía que él se negara. Unos días después un sábado temprano por la mañana mi tía salió con mi primita a una cita con el dentista por lo que solo quedamos Leonardo y yo en la casa. Aquella era mi oportunidad: me puse unas tangas de hilo blanco muy sexys, un ligero con unas medias malladas negras y me dirigí a la habitación de mi tía. Leonardo estaba aún acostado en la cama medio dormido, solo llevaba puestos unos shorts que le marcaban el enorme paquete que tenía. Me subí a la cama y me puse encima de el: Leonardo: ¿Amor? ¿Qué paso se te olvido algo? Karen: ...