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El amigo camionero de mi padre
Fecha: 26/07/2022, Categorías: Gays Autor: Pedrovlc44, Fuente: CuentoRelatos
No podía creer lo que estaba sucediendo, pero tampoco quería dejar de disfrutar aquella experiencia que nunca había podido imaginar que me ocurriera a mí y menos tal y como sucedieron las cosas en aquella aventura morbosa e inesperada, que os paso a relatar. Yo me llamo Pedro y tengo 31 años recién cumplidos, soy un tío guapete, no porque lo diga yo, sino porque me lo dicen constantemente, alto, fibrado, marcado y con el vello justo corporalmente, cabello moreno y ojos agrisados, estoy recién casado con mi mujer y tengo una familia bastante clasista y católica. Ese soy yo. Mi padre tiene una empresa de transportes, tiene varios camiones y gente contratada para llevarlos, yo no quise trabajar con él nunca, de hecho, ahora trabajo en un taller de mecánica y nunca le pedí ni quise trabajar con él, con mi trabajo y el de mi mujer subsistimos perfectamente, aunque es verdad que siempre viene bien un extra en todas las casas. La empresa de mi padre pasaba por un mal momento, mucha faena y varios empleados de baja laboral, era época de gripe, yo los conocía a todos desde bien pequeño, sobre todo a Rubén íntimo amigo de mi padre, siempre habíamos coincidido en comidas, cenas y varias vacaciones ambas familias juntas. Rubén tenía 52 años era un tío fuerte, atractivo, musculado, le gustaba el deporte y las pesas, tenía una hija de 18 años y un chico de 27 años y era bastante ligón, conmigo siempre había sido muy cercano y me trataba como a otro hijo, yo lo apreciaba ...
... bastante. Pues, con todo esto, resultó que Rubén tenía que hacer un viaje largo con su camión, necesitaba un acompañante, y como no habían trabajadores mi padre pensó en mi, podría acompañarlo y de paso ganar un dinerito extra, la verdad es que me venía bastante bien en ese momento y como con Rubén me llevaba bien pues decidí ir con él y así disponer de ese extra. Salimos pronto ese día a las seis de la mañana, hacia muchísimo frío, íbamos dirección Francia, Rubén se había dejado barbita, que le hacía mucho más interesante, iba con unos vaqueros ajustados y un jersey de cuello alto gordo y un chaleco acolchado, me pego un buen abrazo para saludarnos y enseguida nos pusimos en marcha para no demorar tiempo, paramos alguna vez a tomar café y otra para comer, pero conforme nos acercábamos a la frontera la nieve hizo acto de presencia, la cosa se ponía cada vez peor, la carretera se ponía intransitable, nos desviaron a un aparcamiento donde había un restaurante, se hacía de noche y no podíamos continuar, así que decidimos cenar algo y pasar la noche en la cabina del camión la cual estaba bastante bien acondicionada, aunque solo había un catre, era bastante amplio y aunque algo incómodos podríamos descansar. Rubén subió al camión y yo tras él, puso la calefacción y empezó a desnudarse hasta quedarse en camiseta y boxers de los ceñidos, se apreciaba que conservaba un buen cuerpo y su paquete marcaba un buen cipote, yo no es que quisiera fijarme pero en las estrecheces del camión se ...