1. Se me está mojando el coño, papá


    Fecha: 26/07/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... recamara de su hija, que estaba en bragas sobre la sábana, subió a la cama, cogió los pies de Dama y le lamió y chupó dedito a dedito, lamió y acarició sus plantas, sus tobillos sus calcañares... Después subió lamiendo y besando el interior de sus muslos, al llegar arriba le quitó las bragas mojadas. Lamió la raja con la puntita de la lengua sin llegar a lamer los labios... lamió de nuevo, rozándolos un poquitín y después metió la lengua de modo que al lamer hacia arriba acariciaba los dos labios, siguió lamiendo así una veintena de veces. El coño se abrió como una flor y el glande del clítoris, fuera del capuchón, estaba en erección. Le folló la vagina con la lengua y después le lamió el clítoris. Dama, que llevaba tiempo gimiendo, le dijo:
    
    -¡Me corro, papá!
    
    Matías metió todo el coño en la boca, le enterró la lengua en la vagina, y Dama, moviendo la pelvis, gimiendo y sacudiéndose, se corrió en la boca de su padre.
    
    Al acabar siguió lamiendo hasta acabar con todos los jugos, luego subió besando y lamiendo su ombligo, su vientre, y después se detuvo en sus pequeñas tetas. Con dos dedos de su mano derecha acariciando su clítoris, metió las tetas enteras en la boca, lamió los pezones y chupó y lamió las areolas. Cuando los gemidos de su hija le dijeron que se iba a correr, dejó de acariciar su clítoris y montando el dedo anular sobre el medio se los metió en la vagina. Entraron muy apretados, luego los fue abriendo dentro a medida que la masturbaba y el coño se fue ...
    ... abriendo y se fue lubricando más y más. Cuando ya entraban y salían sin dificultad le besó la barbilla, el cuello y después la besó en la boca con lengua. Los dedos de Matías volaron de dentro a fuera del coño y de fuera adentro al tiempo que acariciaban el clítoris. Dama echó la cabeza hacia atrás y corriéndose, le dijo a su padre:
    
    -¡Eres mi héroe!
    
    Al acabar de sacudirse y de gemir, Matías sacó los dedos del coño pringados de jugos, le dio el medio a chupar y el chupó el otro. Luego se echó boca arriba y le dijo:
    
    -Cuando quieras perder la virginidad sube encima de mí.
    
    Dama le cogió la verga. Ahora que la iba a meter le parecía un monstruo, un tronco de árbol, subió encima de su padre, cogió la polla y la froto contra los labios encharcados de jugos, luego la quiso meter, pero aquello no entraba sin reventarla, mas no podía dejar pasar la oportunidad, le dijo a su padre:
    
    -Empuja tú que a mí me da miedo.
    
    -¿Y si te rompo?
    
    -¿Prefieres que me rompa otro?
    
    Matías empujó. No la rompió, pero fue cómo si se la metiera un perro a una coneja. Pero Dama, era mucha Dama, no chilló cómo una coneja, por decir no dijo ni ay, eso sí, le cayeron dos lagrimones mientras le decía:
    
    -Es tan gorda que no va a seguir entrando.
    
    Matías estaba gozando de lo lindo.
    
    -Empuja poquito a poco, cariño.
    
    Beso a beso, caricia a caricia y milímetro a milímetro al principio y centímetro a centímetro después, la verga llegó al fondo. Dama, sentada sobre su padre, le dijo:
    
    -¡Por ...