1. La cena con los vecinos


    Fecha: 01/08/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Hansberville, Fuente: CuentoRelatos

    ... por la especialidad a que se dedicaría y Ana comentó cuál era su preferencia. Mientras hablaba la joven vecina se fijó en la esposa de Luismi. Era una mujer de la misma edad que él, guapa, de estatura media y cuerpo bien proporcionado. La invitada contestaba a sus preguntas de manera extendida, con la rutina de quien ha respondido muchas veces el mismo interrogatorio.
    
    Después de más de una hora y más de una botella de Rioja (pese a la petición de Ana de una sola copa) el ambiente era tan agradable como distendido:
    
    -¿Entonces? Tu terraza es esa que se ve ahí abajo, ¿no? -preguntó Luismi de manera inocente apoyado en la barandilla desde donde observaba Ana tomando el sol.
    
    -Sí, esa es. ¿No me has visto nunca? A veces salgo a tomar el Sol. -La joven le siguió el juego levantándose y poniéndose junto a él.
    
    Silvia no notó el juego que se traían y se levantó a la cocina a preparar unas copas:
    
    -Así qué nunca me has visto, ¿no?
    
    - Pues no... -dijo Luismi con media sonrisa. Ambos se miraron aumentando la tensión sexual entre ellos.
    
    Cuando Silvia llegó se sirvieron las diferentes copas y la conversación comenzó a virar hacia el tema sexual. La mujer de Luismi era una persona a la que no le importaba hablar abiertamente de prácticas sexuales y Ana no tuvo ningún inconveniente en contar como habían sido las relaciones con su ex, con quién cortó antes de terminar el curso:
    
    -Pues yo no tengo quejas del sexo con Luismi... -comentó Silvia de manera pícara mirando a su ...
    ... marido.
    
    Después no tuvo reparos en contar que en una ocasión habían hecho un trío con una amiga suya. Que ya en la adolescencia se habían enrollado ellas dos en las duchas de un camping. Al parecer, en una ocasión, pasaron un fin de semana en casa de la amiga y acabaron montándoselo los tres. Y lo disfrutaron mucho:
    
    -En la vida hay que probar de todo. -Sentenció Silvia. Ana no supo entender si aquello era algún tipo de proposición.
    
    Habían pasado casi tres horas cuando Ana anunció que tenía que irse, que no quería molestar más. Silvia propuso a Luismi acompañar a la chica y de paso ir al garaje a buscar un par de cosas que debía recoger del coche. Ana se quedó blanca. La propia mujer de Luismi facilitaba una situación tremendamente peligrosa. El vecino se prestó de inmediato. Así que, tras despedirse ambas mujeres, Ana y Luismi salieron de la casa.
    
    Hicieron el trayecto en silencio. Ella delante de él. A la altura de su casa, Ana paró y comenzó a abrir la puerta. Pasó al interior sin cerrarla. No lo habían hablado pero no había vuelta atrás. Luismi entró y cerró tras de sí. Sin mediar palabra agarró a Ana, la giró y contra la pared comenzó a besarla apasionadamente. Ana se dejaba hacer mientras se agarraba a su vecino por la nuca. Sus lenguas se entrelazaban. El hombre metió sus manos bajo la falda de la chica y descubrió que no llevaba braguitas.
    
    Con sus dedos buscó su rajita rasurada. La encontró inundada, jugosa, ardiendo. La mujer gemía mientras el hombre la ...