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El club de la lujuria
Fecha: 06/08/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
Pablo era un afamado jurista y socio fundador de El Club de la Lujuria, un club secreto que tenía ramificaciones por toda España y cuyo lema era: "La medida de la lujuria es la lujuria sin medida". Los siete abogados de su bufete, siete treintañeros se unieran al club antes de casarse... Uno a uno se fueran casando sabiendo que sus futuras esposas tenían que formar parte del club y para eso debían iniciarse, una iniciación muy peculiar, de masturbación... Mejor os lo cuento. La primera novia se tuvo que masturbar encima de una mesa sobre la que había una colchoneta fina y un cojín que hacía de almohada mientras los ocho la miraban. Después de correrse fue bautizada con leche y después follada por los ocho. A medida que el club fue creciendo follaban a la novia ellas y ellos. El afamado jurista fue el último en casarse. A los sesenta años había encontrado su media naranja, una viuda de 50 años, morena, de estatura mediana, rellena, con buenas tetas, buen culo... Con un buen polvo. Cenando en un restaurante, a media luz y con música romántica de fondo le dijo: -Me gustaría que fueses mi esposa, pero antes te tengo que contar algo. Adela trinchando una langosta, sonrió, lo miró y en broma le dijo: -¿Mataste a alguien, Pablo? -Lo que te voy a decir no es ninguna broma, es algo muy serio y no debe saberlo nadie. -Me has intrigado, cuenta. Le contó lo de del club y lo de la iniciación. Adela después de escucharlo atentamente limpió la boca con una ...
... servilleta, y le dijo: -Sois un grupo de degenerados. Sabes que estudié en un colegio de monjas. -De eso hace más de treinta años, Adela. -¿Y qué? Jamás haría algo tan obsceno. -Mujer, obsceno, lujurioso es la palabra adecuada -Mira, Pablo, lo de follar con ellas y con ellos, a pesar de ser obsceno aún lo podría entender, pero masturbarse delante de todos. ¿A qué diablos viene eso? -Es un acto de sumisión. -¿Sumisión? Soy feminista, y lo sabes. -¿Y no te masturbas? -En la intimidad. Elige, tu club o yo. -Dame un tiempo para pensarlo. -Eso significa que no me quieres lo suficiente. -Te quiero más de lo que te puedas imaginar. Siguieron comiendo en silencio. Adela se mandó tres vasos de albariño en un espacio muy corto de tiempo y le volvió el habla. -¿Follaste con las siete? -Sí. -¿Y con ellos? -Solo en las orgías. -¿Eres bisexual? -¿Tú no? Pablo le hizo señas al camarero para que trajese otra botella de vino. -No estamos hablando de mí. -Eso quiere decir que algún coño comiste. -Aunque así fuera no es lo mismo. -¿Quién fue? Cuéntame. -No te voy a contar. -Sé buena. Adela lo complació, pero lo hizo porque llevaba años deseando contarle a alguien cómo fuera su primera corrida con una mujer. -Fue hace mucho tiempo con una monjita muy guapa, y solo una vez. -¿Por qué mientes? -Fueron algunas más. A los abogados no se os escapa una. -Dime cómo fue, dame detalles -Eres morboso. -Mucho, ...