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Mi tío me hizo conocer los ricos orgasmos (9): Parte 2
Fecha: 08/08/2022, Categorías: Incesto Autor: Erica7, Fuente: CuentoRelatos
Unos minutos de ricos besos nos estábamos dando, yo le agarraba con fuerza el cabello mientras que él me tenía sujetada de la cintura, de pronto dejó de besarme, me abrazó con fuerza la cintura y me levantó en peso colocándome sobre la mesita quedando sentada enfrente suyo, y se inclinó hacia mí para besarme. Nuestras bocas se comían mutuamente, ambas manos comenzaron a acariciar mis muslos en toda su dimensión, me las frotaba hasta llegar a mi pelvis y regresaba hasta mi rodilla y de nuevo frotaba hasta llegar a mi pelvis, yo hasta ese momento estaba excitadísima no dejaba de meterle la lengua a Stefan y el hacía lo mismo, minutos de ricos masajes de labios y entrelazamientos de lenguas ¡Que rico joder! Stefan dejo de besarme para decirme: —¡Que delicada y suave piel! que tienes Érica ¡Que sabrosos muslos bebé! Solo atiné a sonreírle y de nuevo volví a besarlo apasionadamente nuestras bocas estaban fusionadas, pero a los minutos Stefan rompió esa fusión y fue directo a mi pie izquierdo, me sacó el taco y comenzó a chuparme los deditos de mi pie, al inicio me causo un poco de gracia, pero a medida que Stefan me los succionaba y chupaba comenzó a gustarme. Acto seguido me quitó el taco del pie derecho y fue el turno de mis deditos de ser chupados por su caliente y habilidosa boca. —Umm… Mmmm… —eso era lo que me gustaba, experimentar nuevas sensaciones y placeres. Stefan me miraba directamente mientras succionaba mis deditos yo no dejaba de morderme los labios, ...
... de pronto me levantó por la parte de debajo de mi rodilla la pierna quedando expuesta la parte de debajo de mi muslo izquierdo y él se agacho y comenzó a lamérmelo por debajo como un perro a su hueso. —¡Ummm! —suspiré cuando sentí su lengua en mis muslos me mordí bien fuerte los ¡labios! cada lamida era asombrosa su lengua recorría cada centímetro de la parte de debajo mi muslo, estaba muy ¡Excitada! esas lamidas incrementaban mi calentura a cada segundo. A los minutos dejó mi muslo izquierdo y fue a por mí muslo derecho para darle el mismo masaje fabuloso de lengua, me los lamia como un perro hambriento, cada centímetro era lamido de arriba hacia abajo, de izquierda a derecha mientras Stefan se deleitaba con mis muslos aparecieron Steve y Rebecca ¡creo que nos dejaron a solas a propósito porque no trajeron nada! —¡Ummm! creo que se cansaron de esperarnos Steve —Rebecca lo dijo sensualmente mirándome muy picara. —¡Wuao! sí que mi sobrinita está ¡Calientísima! —mi tío se mordió los labios al verme ¡Sumamente excitada! sus ojos se clavaban a los míos. —¡Gózalo! Érica te presto a mi marido es ¡Todo tuyo! —exclamo y yo para no ser menos respondí: —¡Mmm! pues yo también te presto a mi tío —¡Exclamé con más énfasis y lujuria! De pronto Stefan bajó mis piernas y esta vez me empujo la faldita dejando mis muslos más descubiertos y me los lameteó sin parar ¡Ummm! mientras tanto mi tío y Rebecca estaban bailando sensualmente una bachata no me acuerdo que canción, pero ...