-
Escapada a la montaña con mi madre (VIII)
Fecha: 10/08/2022, Categorías: Incesto Autor: Edipo14, Fuente: CuentoRelatos
... hacerte acabar... vamos cariño... Córrete en mí... -No... Quiero correrme contigo... -Pues a mí todavía me queda... Mmmm... ¿Qué pasa? ¿Qué el nene no sabe cómo hacer que su madre se corra? Esto lo dijo entre risas y jadeos buscando provocarme, lo cual obviamente consiguió. Reprimí todas las ganas que tenía de explotar y decidí darle su merecido. En ese momento le agarré con mis brazos la cintura, flexioné mis rodillas y comencé a tomar el control de la situación, penetrándola con todas mis fuerzas. Esto hizo que su expresión cambiara drásticamente, comenzando ya a gemir en serio mientras sus tetas subían y bajaban debido a las embestidas, excepto cuando con seguía atrapar alguna con la boca y chuparte el pezón como quién come un helado, lo cual hacía que ella se derritiera de placer. -Cabrón pero qué me haces... Aaahhh... -¿No querías que te follara? Pues te vas a enterar... -Por favor para cielo... Para qué vas a hacer que me corra otra vez... Ufff... -Eso es lo que quiero cariño... Aahhhh vamos córrete para mí... -Cielo no puedo más... Para... Para por dios... -Mmm... No voy a parar hasta que te corras... Vamos cariño sé que quieres... -N... No... Aaahhhh... -en ese momento acelere aún más las ...
... embestidas mientras con las manos y la boca le pellizcaba y chupaba los pezones- Hijo me voy... me corro... -¿Te gusta verdad? Yo también estoy a punto... -Mierda me estoy corriendo otra vez... Que rico por favor.... Que rico... ¡QUE RICO, QUE RICO! -Me corro mamá... ¡joder me corro! -Noo espera correrte en mi boca amor... quiero que me des de tu lechita... Rápidamente y con mi semen ya expulsando algún chorro, cambiamos posiciones y hundí mi polla en la boca de mi madre, soltando tantos chorros como pude de espesa lefa inundando por completo su boca y empapándole tanto la cara como las tetas. Era increíble como aun siendo la tercera vez que me corría en tan poco tiempo todavía tenía reservas. Esto también pasó con mi madre, la cual en medio de la acrobacia para poder tragarse mi polla seguía eyaculando sin parar mientras con la mano se palmeaba su encharcado y palpitante coño. Tras esto ambos nos quedamos al sol charlando en las tumbonas, abrazados, con nuestros cuerpos llenos de saliva, corridas y sudor. Las caricias y los besos duraron bastante tiempo, al fin y al cabo no éramos mandriles salidos de deseo, también disfrutábamos de darnos cariño de una forma más romántica, como dos amantes en su luna de miel. Continuará...