-
Mi madrastra tetona
Fecha: 10/08/2022, Categorías: Incesto Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... y a meterle mano, me di cuenta que se había corrido puesto que sus pantaletas estaban muy húmedas. T: ¡Martha, como te traigo ganas!! M: Eres un condenado, me pusiste una trampa, sabes que soy muy caliente. Le quité la blusa que llevaba puesta encima y arranque el brasear con mis dientes, pude contemplar esas maravillosas tetas tamaño jumbo, y comencé a chuparlas desesperadamente, ella me acariciaba por todo mi cuerpo y de vez en cuando gemía un poco. T: ¡Que chichotas!!! uhm, ¡que ricas están! M: ¡Amamántate, uhm!! No podía creer que la esposa de mi padre fuera tan puta y me aflojara tan rápido, pero no me importo y seguí seseando mi deseo. Ya hacía rato que tenía el pene erecto y se lo restregaba por el medio de su vagina, cuando me canse de mamarle las tetas le dije que se volteara cosa que ella hizo sin decir palabra alguna, pude contemplar su hermoso trasero bien formado y que a pesar de sus casi 40 años lo tenía en muy pero muy buena forma. La tome de la cintura y ene s apose comencé a penetrarla tan rico como jamás lo había hecho con alguien, la muy cabrona se movía riquísimo, ¡gemía y me pedía más! T: ¡Que rico, agh!! M: ¡Ah!!! Cógeme, uhm, no pares! Estaba tan excitado que no tolere mucho, ¡sus movimientos cambiando con mi aceleración me hizo comenzar a venirme! Ella tomo mi pene lleno de semen y se lo metió a la boca, ¡solo tardo 10 segundo para que se volviera a parar! La muy maldita tenía una forma de chupar que ninguna de ...
... las carajitas que me había cogido la podía tener, hacía que me estremeciera todo el cuerpo y cuando se tragó toda mi leche me dijo que quería que se la metiera nuevamente. M: Vamos, ¡aun das más! T: ¡me excitas, qué envidia le tengo a mi padre! Le clavé mi verga en esa cuca que, aunque bastante uso tenia se veía virgencita, comencé con el mete y saca tradicional mientras le mamaba las tetas, ¡ella estaba vuelta loca de placer! M: ¡Vamos hijito dame más dame más, uf!!! Que bien tiras papi! T: ¡Martha, estas buenísima, como deseaba darte verga! Claro esto me hacía sentir el mejor del mundo, ¡sentí cuando le vino el segundo orgasmo e inmediatamente acabé yo también! En seguida recorrí con mi legua todo su espectacular cuerpo, desde su delicado cuello hasta su vagina de niña virgen, y ahí me quedé, chupándosela, mordiéndosela jugando con su clítoris. Ella estaba feliz, se le notaba en la cara, ahí mismo me dijo que quería más y otra vez le metí mi verga hasta el fondo y duramos casi 20 minutos para que ese polvo se acabara. Al terminar esa sesión de sexo fuimos juntos a bañarnos y ahí le eche 2 polvos más, fueron geniales. Durante el resto de la semana repetimos esto todas las noches, yo no me lo podía creer. Al regresar mi papá nos preguntó que como nos había ido y sin que mi padre se diera cuanta me guiño el ojo y le respondió que bien. Pasaron los años y de esa aventura solo queda el recuerdo, tiene años que no los veo, pero jamás olvidare lo ...