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Infiel con mi concuñada
Fecha: 19/08/2022, Categorías: Infidelidad Autor: AgusPalav, Fuente: CuentoRelatos
... dura como la mesa, a reventar. Lo nota, y mientras le chupo las tetas me empieza a meter mano, diciéndome qué se había masturbado muchas veces pensando en ese momento. Saca mi pija y me empieza a pajear, yo seguía perdido en las tetas. Hace qué me siente y me empieza a chupar la pija, suave y con mucha saliva, y obvio que le pedí las tetas, quería cogerle las tetas, ella se las escupe y sale la cubana qué más esperé en los últimos años. Mi cabeza volaba, aguanté las ganas de explotar ahí, no quería que se termine, hasta que llegó el punto en el que sabía que si no paraba no había retorno. Le digo que la quiero coger, se para se saca el Jean y queda con una tanguita hermosa, se la quiero chupar pero me dice que ahora no, que me quiero adentro YA. Apoya las manos en el escritorio, dejando su culito para mi, le corro la tanga y noto que está empapada, yo con la pija como una estaca se la meto en la conchita, entró como dios manda, me la devoró. Ella diciéndome qué hace mucho me quería tener así, y pidiendo que la coja fuerte, que quiere ser mi puta (para este punto estábamos en otra galaxia, nos teníamos muchas ganas contenidas), garchamos con ella apoyada en el escritorio, yo sentado en la silla y ella diciéndome qué era su jefe, su amo, que le dé ...
... ordenes, y ahí me salió del alma "te quiero romper el culo putita", ahí nomás puso nuestra ropa para ponerse en 4 en el piso, y le empecé a hacer el orto primero despacio, y cada vez más fuerte. Me pedía que sea bruto, sucio, que la insulte, y yo en mi salsa, seguimos por el culo en varias poses, y se venía el final. Le voy diciendo que se venía la leche, y me pregunta donde la quiero, y obvio le dije en las tetas, se arrodilla sigue chupando hasta que no doy más y le descargo la leche como pocas veces me pasó, mucha en las tetas, manché todo, ella mirándome con cara de puta, con la leche en las tetas, en éxtasis ambos. Cuando terminamos de repente caímos donde estábamos (es una agencia a la calle, que por suerte no entró nadie por la cuarentena), nos vestimos, aunque seguimos coqueteando de manera cómplice. Cuando llega la hora de la salida ella me dice que eso queda entre nosotros, nada a nadie. Yo le dije que con la condición de que se repita una y mil veces, a lo que ella me responde qué obvio porque la pasó genial, me dijo que será en hoteles, en su casa, donde sea. Así que muchachos esta fue mi historia, mi primera historia con la señorita Y. Les aseguro que habrá más, ahora que nos sacamos las caretas. Espero que les haya gustado. Saludos.