1. Te fui infiel, mi excusa, me dejaste sola


    Fecha: 20/08/2022, Categorías: Confesiones Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos

    ... inglés, ya que yo todavía no hablaba muy bien el francés y menos el flamenco que era lo que más se habla en Brujas y Jules no hablaba nada de español.
    
    Aquella tarde estuvimos hablando de temas muy personales, quería saber si tenía novio, que donde estaba, donde trabajaba, siempre tirando el sedal y siempre recogiendo un poquito acercándome más a él, yo sabía lo que pretendía y lo podría haber cortado, pero la verdad que de momento me encontraba a gusto. Empezaba a llover y Jules acercándose más a mí me paso su mano por mis hombros para calentarme y yo no dije nada, su mano acariciaba mis mejillas y yo le dejaba hacer sin decir nada, es más, apoye mi cabeza en su hombro y cuando los dos estábamos en silencio viendo llover sobre la fuente el tomo como un sí, para que su mano sujetara mi barbilla y mirándome me besara en los labios y yo… yo le deje.
    
    En esos momentos no pensaba en nada, en ese momento en que empezó a llover más fuerte y subimos todas las escaleras del kiosco para resguardarnos y sin decir nada los dos frente a frente en el centro del kiosco Jules me empezara a besar y acariciar mis pechos por encima de mi ropa y yo seguía sin decir nada dejándole hacer, eran las seis de la tarde y no había ya nadie en el parque, la noche nos protegía de miradas indiscretas de las casas cercanas o de algún caminante que como nosotros aún estaba en este hermoso parque.
    
    Jules mordía mis lóbulos de las orejas libres de pendientes, derritiéndome cada vez más a sus ...
    ... encantos, dejando sé ser una muñeca para él y participando con sus caricias y sus besos que hasta hacia poco eran solo de él, abrazados frotando nuestros cuerpos, buscando su sexo con el mío nos íbamos acercando a la barandilla y apoyada sobre ella las gotas de lluvia me empezaban a mojar mi cara con los ojos cerrados cuando eche mi cabeza hacia atrás sacándola del kiosco, esperaba a que terminara de besarme y morderme el cuello a la vez que sus manos se habían internado por debajo de mi camiseta y de mi top acariciando mis pechos, sintiéndolas frías al principio y cálidas cuando empezaron a meterse también por debajo de mis bragas.
    
    Los besos cada vez más apasionados, ya solo los ladridos de Nana y el sonido de la lluvia al caer rompía el silencio que se había instaurado en el parque, sus dedos penetraban en mi vagina haciéndome gemir, su polla llenando mis manos subiéndola arriba y abajo excitándole más aún si cabe, sin dejarnos de besar me bajo mis mayas hasta las rodillas metiendo su polla entre mis muslos, mis manos se apoyaron en la barandilla abriéndome un poco de piernas y metió su glande en mi vagina, tan mojada en ese momento que simplemente de un pequeño empujón hacia arriba su polla desapareció dentro de mi cuerpo deslizándose por mi interior y dándome el placer que estaba deseando desde que comenzó la tarde, gimiendo y dando pequeños gritos cada vez más altos, cada vez que me la metía.
    
    Nana ladraba y correteaba a nuestro alrededor mientras los dos follábamos y ...
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