1. El congreso (Parte 2)


    Fecha: 22/08/2022, Categorías: Gays Autor: Tachingo, Fuente: CuentoRelatos

    ... esperando que la respiración se regularizada y entonces de apoco se fue despegando para irse a su cama. De nuevo me costó conciliar el sueño a pesar de la larga jornada que había tenido, no lograba encontrar mi eje, tampoco lograba entender que me estaba pasando.
    
    Al día siguiente a la hora de ducharme traté de esperar que volvieran de hacerlo mis compañeros y entonces cuando llegué a la zona de las duchas vi que me estaba esperando mientras repasaba los baños con el secador y el trapo. Entré, lo saludé y procedí a desnudarme, él tenía la vista clavada en mi, cuando me acerqué al grifo para ducharme me hizo señas que lo siguiera y caminó hacia el fondo donde había un cuarto donde se guardaban los elementos de limpieza. Abrió la puerta con una llave y me invitó a entrar. Volvió a cerrar con llave y encendió una luz tenue.
    
    Estaba con su sotana negra, pero se notaba claramente la bruta erección que tenía. Yo también me empalme al toque y entonces se arrodilló para empezar a mamarla, mientras lo hacía yo le presionaba la cabeza para meterla toda en su boca, él murmuraba que yo lo ponía muy caliente y que nunca había cogido así con nadie. Después de un rato lo hice parar y le levante la sotana para agarrarle la verga que estaba toda mojada, la puse arriba de la mía y comencé a pajearnos, mientras lo hacía con la otra mano en su culo lo acercaba contra mi para estar mas pegados, mientras exploraba su boca con mi lengua.
    
    El curita entraba en desesperación, ahora que podía ...
    ... expresarlo con mayor libertad no paraba de gemir e implorar que quería mi pija dentro de él, que por favor lo cogiera, entonces se dio vuelta, recogió la sotana y se agachó ofreciéndome su culo, me arrodille y comencé a chuparlo con muchas ganas, se lo quería comer, tenía unas nalgas redondas y duritas cubierta de vellos oscuros, -una delicia- con mi lengua lo exploraba y trataba de metérsela en el agujerito, mientras con una mano le agarraba la verga y lo pajeaba y también me la metía en la boca cada tanto alternando con su culo y sus bolas, cuando yo sentí que estaba a punto de explotar, me ensalivé la pija y se la metí hasta las bolas, el curita deliraba y me pedía que lo cogiera duro, yo sentía como me la presionaba con su cola como tratando de que no se le escapara, la quería tener y sentir adentro.
    
    Confieso que nunca había experimentado un coito con esa intensidad ni tampoco nunca había visto a una mina disfrutar tanto una pija. Cuando comencé a jadear que me estaba por acabar, me pidió que se la sacara y se la mandó dentro de la boca para que le acabara allí, mientras mi pija escupía unos gruesos chorros de leche en su garganta, la pija de él sin tocársela también escupía chorros de leche que saltaban para todos lados, los dos terminamos jadeando como animales en celo.
    
    Después encendí un cigarrillo y nos quedamos conversando un rato. Allí recién me enteré que tenía 27 años y hacía 3 años que se había ordenado sacerdote, se llamaba Ernesto y era oriundo de la ciudad ...