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Vacaciones con mi mamá (historia real)
Fecha: 06/09/2022, Categorías: Incesto Autor: khrixis, Fuente: CuentoRelatos
... como estás, que cierres lo ojos y que me dejes masturbarme mientras admiro tu hermoso cuerpo en ese babydoll. Por favor, mamá… hazme ese favor, ¿sí? De acuerdo, pero no quiero que vayas a tocar mí cuerpo, solamente se vale ver – sentencio ella. Por cierto, dijo ella: yo también me excite un poco así que vas a ver un poco mojadas mis pantis, ¿ok? Yo solamente reí leventemente, y solo dije ok. Entonces me levanté de la cama, con la polla de fuera, y le dije a mi mamá que se tapara la cara con la almohada. O que si quería conocer mi verga, se quedara con los ojos abiertos. Ella optó por la almohada, ya no quería cruzar el límite de verle la polla a su hijo. Creo que al parecer ya no se acuerda que me la tocó. Incluso me masturbo leventemente. En fin, ella se puso la almohada, yo prendí la luz. Y en ese momento, cuando me acerque a la cama, pude ver en todo su esplendor el cuerpo mi madre. Como la pijama era transparente, pude observar lo picudo de sus pezones y en cuanto su coño, no podía verlo bien, ya que tenía las pierna cruzadas. En eso, le dije: no se vale, madre. ¿No se vale qué? - Contestó ella. Tienes que dejarme ver todo tu cuerpo, así que separa las piernas, le ordené yo. No puedo, hijo – respondió rápidamente. ¿Y si yo te ayuda a separarla? Le pregunté mientras que con mis manos ya estaba abriendo ese hermoso compás. Una vez que abrí sus piernas, mi excitación llegó a su punto máximo. Quería comerme ese coño y luego meterle mi polla con todo y ...
... huevos. Sin embargo, me aguante. Así que cuando separé sus piernas, pude notar dos cosas: 1) Pude notar a través de la transparencia del calzón todos los pelos de coñito. 2) Pude apreciar mediante el olor que su calzón estaba muy mojado. Eso me súper excito. Ya que acerqué tanto mi boca y mi nariz que casi saco mi lengua y se la chupo. Una vez que ya estaba en posición y con mi polla a punto de explotar, tome mi verga y la comencé a acariciar lentamente. Se escuchaba cada movimiento que hacía, ya que el líquido pre seminal ya había cubierto toda mi polla. En eso mi madre dijo: apúrate, hijo. Que esto que estamos haciendo no está bien. Yo por supuesto no le iba hacer caso, me iba tardar lo máximo posible, ya no quería dejar de verle las chichis y el coño a mi hermosa madre. Así que seguí masturbándome, pero mientras lo hacía, comencé a hablar. Le decía a mi madre: pero que ricos pezones tienes, no me cansaría de chuparlo una y otra vez. Me encantaría recorrer mi lengua por todo tu vientre y acariciar con mi boca todos esos pelitos que cubren ese hermoso coño. Luego usaría mi lengua para morder tus labios vaginales y chupar tu clítoris una y otra vez. Mi madre estaba con sus manos en la almohada. Sin embargo, una vez que comencé a decirle todas esas cosas, una de sus manos se posó por su cuello, y entre más hablaba, más bajaba su mano hasta su pecho. Luego yo me quede callado y dejé que el sonido de mi masturbación la excitara más. Y funciono. Ya que mientras yo me ...