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Vacaciones con mi mamá (historia real)
Fecha: 06/09/2022, Categorías: Incesto Autor: khrixis, Fuente: CuentoRelatos
... en la tele no hay nada, pues por eso ya apagué la luz, me dijo ella. Si, que mala suerte nos tocó en estás vacaciones, le dije yo, mientras me acostaba en la cama. Ya estando los dos acostados, comenzamos a platicar un rato sobre diferentes temas. Luego ella me dijo: ya tengo sueño, ya me voy a dormir. Que descanses, hijo. Que descanse, mamá. Te quiero mucho. Luego me acerqué a su mejilla y le di un beso. Unas horas después, yo seguía despierto. Y es que antes de dormir, siempre me gusta meterme a ver videos y masturbarme con un vídeo de lesbianas. Sin embargo, no me quería meter al baño y jalarme allí. Porque como te decía hace un momento, no quería pensar en mi mamá. Siendo las 12 de la noche. Me levanté al baño a orinar. Y aunque lo hice sin prender la luz y de manera silenciosa para no despertar a mi madre, no lo logre. Ya que ella me dijo: ¿no puedes dormir, hijo? A lo que yo contesté: si, madre. Solo que me paré a orina. ¿Y tú por qué sigues despierta? Es que tengo mucho calor. Hace rato que salí de bañarme estaba fresca y esta camisa de manga larga era buena opción. Sin embargo, ahora ya no lo es – dijo ella. ¿Y por qué no te la quitas? Pregunté yo. Ay no, ¿cómo crees? No traigo nada abajo, me dijo ella un poco apenada. A lo que yo solo respondí: sigues con eso, pues si soy tu hijo. Además está oscuro, no te voy a ver. No, Santi, no te preocupes, ya me las arreglaré yo – me dijo mi madre. Entonces yo recordé que traía la pijama transparente que le ...
... compré a mi mamá en Canadá. Y aunque tenía miedo de dársela, creo que esa era la mejor oportunidad para obsequiársela. Así que regresé a la cama y le dije mi madre: oye, mamá… cuando estaba en Canadá, te compré algo que te pueda ayudar en esta situación. ¿Qué? ¿De qué hablas? ¿Qué me compraste? Me preguntó mi madre. Bueno, es que no se si dártelo, ya que podría parecer un poco inapropiado – le dije yo con una voz nerviosa. Entonces ella se acercó un poco al lado de mi cama y me dijo: tranquilo, cariño. A ver, ¿qué me compraste? Entonces me levanté de la cama, prendí la luz del cuarto y luego le mostré la pijama a mi madre. Ella puso cara de sorpresa y luego dijo: ¡wow! Está muy lindo, ¿pero por qué me compraste eso? No sé, te estaba comprando las sabanas y cortinas que me pediste y de repente observe esté babydoll y pensé que te lo podría regalar. Ay, hijo. Sé que no lo hiciste con mala intención. Pero este tipo de regalos lo hace un esposo. No un hijo. Pero bueno, te agradezco el gesto. Ya me lo probaré algún día, me dijo mi madre. ¿Cómo que algún día? pues pruébatelo ahorita, es un pijama para dormir. Además es muy ligerita y te puede ayudar con tu problema del calor. ¿Pero qué dices, Santi? ¿Cómo me lo voy a probar ahorita? Se preguntó ella. A lo que yo conteste: ¿por qué no? ¿Qué tiene de malo? Además, no estoy diciendo que me enseñes cómo te queda. Solo te estoy diciendo que te lo pongas para que pueda dormir. No lo sé, dijo ella. Ándale, insistí yo. Bueno está ...