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Folla mi culo despacito que quiero correrme
Fecha: 06/09/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... dije: -¿Esto es lo que tienes que hacerle para dominarla? -Me arañaría. -No si la coges por detrás y le rasgas el vestido con tus manos. Al darse la vuelta levantas la mano y le dices que si habla, si chilla o si se revuelve le das una hostia que a dejas a dormir. No le quites el sujetador ni las bragas, rómpeselas. No la beses en la boca, cómele las tetas con lujuria y después cómele el coño cómo te enseñé. Después de correrse cógela cómo me tienes cogida a mí y dale duro. -¿Así? Mi tío me folló a romper, pero yo quería más, le dije: -Más duro, dame más duro, tío, dame más duro que estoy a punto de correrme. Me dio y nos corrimos los dos. Al acabar y ponerme en el piso, lo besé y le dije: -Después de correrse acabará besándote cómo te besé yo. Al día siguiente mi tío andaba con un ojo hinchado. Parecía ser que la beata para santa no iba. La hija de nuestra vecina, una rubita muy guapa que cuando nos cruzábamos en la calle me miraba con ojos de corderita degollada, o sea, que se le notaba a las leguas que le gustaba, sentada en un escalón que había delante de la puerta de su casa, me dijo: -¿Quieres que te cuente un secreto de tu tía? -Cuenta. -Me tienes que dar algo a cambio. -¿Qué quieres? -Que me dejes darte un beso con lengua. -Una hostia es lo que te voy a meter, niña. -No tan niña, ya tengo dieciocho años. La espabilada sonreía cómo lo que era, una putita. -¿Y el beso dónde me lo darías, Puri? -En mi ...
... casa. -Ya, pero en que parte de mi cuerpo. -A lo mejor tienes que bajar las bragas para dártelo. Tuve que bajar las bragas para dármelo, y a ese beso siguieron unos cuantos besos más... La jodida sabía latín. No voy a daros detalles para no hacer el relato demasiado largo, pero os diré que la putita me dio un repaso en el que me corrí tres veces y que después de comer su coño y de correrse en mi boca me moría por correrme de nuevo, pero cómo su madre iba a volver del trabajo tuve que correrme al llegar a mi casa. Me masturbé pensando en ella y me corrí, y no una vez, me corrí dos veces. Tres días después de follar con Arturo fui a su casa vestida con una minifalda corta, unas sandalias de tacón y una camiseta donde se marcaban los pezones de mis tetas, lo hice para provocar a mi tía, seducirla y después humillarla por haberle pegado a mi tío. Encontré a mi tía de rodillas fregando el piso de la sala de estar con un cepillo. Fui a su lado y le pregunté: -¿Qué pasó con la fregona? Miró hacia arriba, vio mis bragas blancas y dijo: -¡Ala! Enseñándolo todo, como una cualquiera. -¿Te preguntaba por la fregona? -Estoy purgando una culpa. -¿Qué hiciste? -Le pegué a Arturo. Me había confirmado lo que yo ya creía saber. Le dije: -¿Tomamos un café y me cuentas que te hizo para levantarle la mano? Solo le faltaba una esquina por fregar. Recogió, yo tiré con el agua sucia y al ratito mi tía estaba en la cocina haciendo café y contándome lo que le hiciera mi ...