1. Primos carnales


    Fecha: 07/09/2022, Categorías: Incesto Autor: El Huron, Fuente: CuentoRelatos

    ... agradecí lamiendo sus pechos y haciéndole sexo oral, no había resentimientos entre nosotros, luego de unas noches de "práctica" ya me la jalaba como una experta, no nos cansábamos de hacer lo mismo todas las noches, un recuerdo gracioso de eso es que cuando estábamos en invierno ahí llegaba mucho el frío por estar en la mera sala, ella me saco el pene y todo pero lo tenía tan flácido como una pasa y ella pregunta "¿euu que es esto?" mientras lo sostenía ahí, mi amiguito flácido del frío mientras me lo estiraba para ver si así se paraba.
    
    Hasta que dejé de ir un tiempo por cuestiones de estudio y sobrecarga de tarea en la Universidad, no me deprimía en lo absoluto, siempre aunque la distancia nos separara mi prima y yo siempre nos escribíamos, ella me preguntaba que como estaba, que hacía, siempre me procuraba y me preguntaba cuando iba a ir, yo le decía que pronto, solo necesitaba tiempo, así fui de paciente hasta que pude volver a trabajar otra vez, allá y estar cerca de ella.
    
    Ahora que uno de sus hermanos se había mudado, tenía un cuarto para ella sola, desde ahí pensé lo impensable, que podría tener la oportunidad de hacerla mía antes que nadie, pero ahora en serio, pero había un pequeño obstáculo, cada que me iba por un tiempo siempre había novedades, ahora unos sobrinos pequeños se iban a quedar y más cuando estaban de vacaciones, por lo que era común que el mas chiquillo quisiera quedarse con ella en su cuarto. Me ponía un poco celoso pero no era para tanto, la ...
    ... paciencia tiene su recompensa, eso hasta que una noche se dio la chance y le dijo al niño que no podía quedarse con ella, haciendo un berrinche típico de niño chiflado, pero nadie pensaba mal en ningún momento.
    
    Ahora en su cuarto veíamos películas a gusto, si teníamos hambre hacíamos de cenar, y nos desvelábamos conviviendo y riendo de nuestras cosas de vida. Y ya en la noche como si fuera nuestra rutina volvíamos a las andadas, primero ella me daba un masaje con crema, luego ella me pedía que le devolviera el favor, me ponía encima de ella, levantaba su camisa hasta arriba, le aplicaba crema o a veces aceite de bebé, luego empezaba a acariciarle la espalda, con ligeros toques y caricias, también amasaba como si fuera harina, bajaba un poco mis manos y le acariciaba el culo y las piernas con esos shorts tan cortos, pero ella seguía platicando como si nada conmigo.
    
    En cierto momento alcanzaba la relajación máxima, y ahora se transformaba en un masaje erótico, bajándole ese ligero short por completo, dejando al descubierto sus nalgas weras para mi solo, lamiéndole todo, hasta el ano, uno caliente hace cualquier locura por quien quiere de verdad, se volteaba para que jugueteara con sus senos y finalizaba comiéndome toda su vagina mientras apretaba mis manos contra sus senos en una posición muy comprometedora mientras respiraba agitadamente y gemía en silencio, aprisionándome con sus piernas impidiéndome apartarme de su dulce y húmeda panochita hasta llegar al clímax, ¡por ...
«1...3456»