1. Camarero facilón (1): Máquina Tragaperras


    Fecha: 20/09/2022, Categorías: Gays Autor: PasDildo, Fuente: CuentoRelatos

    ... follaba. Me bajé el pantalón y el bóxer como pude. Ahora estaba de rodillas, con el culo fuera. lo sacaba y lo movía a ambos lados.
    
    —¿Qué quieres que te folle? Eso no va a pasar —me dio otra hostia —cómetela entera.
    
    Me agarró la cabeza y empujó, me dio una arcada y paró, pero no la sacó, volvió a meter aún más.
    
    —Aguanta, aguanta que esta toda casi.
    
    Me agarró la nariz y abrí la boca lo máximo que pude para respirar, eso lo aprovecho y ahora si la tenía toda dentro de la boca.
    
    —Joder que garganta maricón, pedazo de puta.
    
    No paraba de babear, estaba soltando más babas que nunca. Me agarró del pelo y la sacó entera. Empecé a toser y me escupió.
    
    Volví a metérmela en la boca, estaba como ido por esa polla, quería más, quería que hiciera conmigo lo que quisiera.
    
    —Querías echarme y mírate ahora, vas a querer que venga todos los días.
    
    Empecé a comérsela despacio, quería comérsela bien, recrearme.
    
    —Joder, eres bueno comiendo pollas, deja lo de camarero y dedícate a ello seguro que ganas más.
    
    Me la saqué de la boca y le escupí, para volver a chuparla. Empezó a jadear más rápido y cerraba los ojos, síntoma de que estaba a punto de correrse.
    
    —Sigue, sigue no pares, no pares maricón, joder —decía, entre jadeos.
    
    En ese momento la máquina hizo el ruido que anunciaba que había conseguido la combinación del primer premio.
    
    Se la seguía comiendo, escuchando el ruido de las monedas caer al cajón, empecé a masajearle ...
    ... un poco los huevos, quería dejarlo seco.
    
    Notaba su corrida caliente en mi boca, seguía chupando, sentía como se retorcía de gusto, incluso le dio algún que otro pequeño espasmo. No sólo se estaba corriendo, si no que encima había conseguido el primer premio.
    
    —Me corro en tu boca y esta me da el primer premio, voy a tener que llevarte conmigo a jugar —me dijo, aún con el capullo en la boca.
    
    Cuando la sacó del todo, abrí la boca para que viera que había tragado todo.
    
    —Deberías darme una parte —le dije
    
    —Tu premio es comérmela.
    
    Empezó a coger monedas y a ponerlas en la barra en montoncitos para que se las cambiara. Todo eso sin subirse los pantalones, aún con la polla fuera.
    
    Me levanté y tenía el pantalón y el calzoncillo chorreando de meados, me lo quité por completo y me metí al baño para secarlo con el secamanos, se quedó acartonado, pero al menos no saldría a la calle chorreando.
    
    Al salir del baño la barra estaba con todas las monedas en montoncitos y él tío ya vestido. Le cambié y cuando se fue me dijo que volvería pronto a ver si volvía a darle suerte.
    
    Cuando salió por la puerta, fui a por la fregona para limpiar la meada, estaba fregando cuando sonó mi teléfono.
    
    Era mi jefe.
    
    —Dime —le dije
    
    —Apaga las luces de la calle.
    
    Joder, joder, me puse blanco, se me había ido tanto la cabeza que olvidé por completo que había cámaras por todo el bar ¿Me habría visto comiéndome una polla? ¿o acababa de mirar? 
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