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Uno me rompe el corazón y cuatro me rompen el culo
Fecha: 28/09/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Angieyfanny, Fuente: CuentoRelatos
... todos nos reímos un poco -Pues mientras la tengan parada yo no voy a cerrar las piernas -les dije Empecé a mamar y masturbar los genitales que me ofrecían esos maduros. Llenaba de saliva sus longitudes y estimulaba su glande con mis amígdalas; cuándo salían de mi boca, brillantes y babosas pasaba a la siguiente, mientras mis manos subían y bajaban sobre sus erectos penes. .Si te dejamos embarazada es tu pedo -dijo José .Pues primero enséñame si sabes -dije eso metiendo todo su pene hasta que sus huevos tocaron mi barbilla .Qué perra…! -dijo José en medio de un gemido Yo me sentía muy caliente y creo que mi boca tenía una temperatura por encima de lo normal, además, al ver esos hombres y sus miembros yo me antojaba tanto que empezaba a segregar más saliva. Por sus gemidos sabía que estaban disfrutando de meter su hombría en mi orificio oral, que estaba caliente y húmedo; y se ponía más húmedo por el líquido preseminal que ellos destilaban. Pará cuando yo llevaba más de 15 minutos ...
... mamadlos sus penes estaban cubiertos por una capa viscosa de mi saliva y sus preseminales combinados. Mis senos estaban llenos de gotas de todo el líquido que escurría de sus miembros y mi boca. Seguimos así así varios minutos, yo hincada rodeada de esos deliciosos penes que estaban bien parados. Les pedí que fuéramos a la cama y ahí nos subíamos los 5. Se los chupe unos minutos más hasta que la calentura de ser poseída me ganó. -Ya quiero coger, pero primero chúpenme la vagina -dije ansiosa Me acosté y abrí las piernas. Manuel y Octavio me tomaron de las piernas y las mantuvieron abiertas mientras José me empezó a chupar como desesperado. Mario y yo nos comíamos a besos mientras Manuel y Octavio me chupaban los pies y me acariciaban por donde podían. Yo estaba caliente como nunca, me sentía estimulada al máximo con tantos hombres. Mis senos estaban a punto de estallar y mi vagina caliente parecía una fuente. -Ah! Ahh! Me vengo! -grité y empecé a temblar hasta que mi cuerpo se repuso de tal trato.