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Ana la peluquera (III parte): Estrenando su culito o culote
Fecha: 01/10/2022, Categorías: Confesiones Autor: aleperez, Fuente: CuentoRelatos
... no fuera en donde vivía. Cuadré con un amigo taxista, cuyo vehículo tenía aire acondicionado y por ende vidrios oscuros. Llegado el día, habíamos planeado encontrarnos en un sitio neutro al sector donde vivimos, llegué con mi amigo en el auto y me dirigí con Ana quién iba trajeada con un pantalón negro de vestir, blusa blanca de lino, zapatos cerrados bajos, se subió al auto dirigiéndonos al hotel, nos registramos y Ana estaba algo tensa, le pregunte sí deseaba algo de tomar y me dijo que no, yo pedí un whisky y puse música de mi teléfono para que Ana se relajase, comenzando un masaje por su cuello, el cual estaba duro, le pregunté nuevamente sí no quería un juguito o algo de tomar y me pidió un jugo natural del fresa, al llegar hago el gesto de brindar con mi vaso de whisky y su batido de fresa, siguiendo mi faena de masajista, sintiendo ya más relajada a Ana y su cuello, me dispuse a besarle su cuello en la parte de atrás sintiendo ceder sus piernas, menos mal que estábamos cerca de la cama ya que al sentir el desmayo en sus extremidades inferiores la empujé a la cama cayendo sobre su gran culo sintiendo mi pene erecto, le seguí besando su cuello, orejas, y con mis manos buscando sus pechos, la volteo para desabotonar su blusa blanca, se levanta un poco para hacerme fácil la tarea y procedo a quitarle la ropa y colocarla en los ganchos para no arrugarla y causarle problemas, se quedó sólo con el bikini blanco resaltando sus gruesas piernas, me dirijo a sus pechos a ...
... besarlos mientras Anita suspira y gime muy suave, le beso su pecho, cuello hasta llegar a sus finos labios fundiéndonos en un beso apasionado con lengua y demás, Ana me voltea en la cama colocándome boca arriba dirigiéndose a mi pene para bajarme el pantalón con zapatos, bóxer para tragarse mi pene, la tomo por sus tobillos para llevarme su gran cuca a mi boca, que olor a perfume, jabón con hembra recién bañada, succioné, mordí sus cachetes vaginales, metí mi lengua como penetrándola explotando rápidamente en un voraz orgasmo, inundando mi cara con sus abundantes líquidos, los cuales bebí como fruto de mi trofeo, le pasé la lengua por su culito no estrecho pero si apetitoso, queriendo zafarse, tomándola con mis brazos por sus glúteos como un luchador de lucha grecorromana para no dejarla ir, mientras le hacía círculos en su culo con mi lengua veo por el espejo que tiene los ojos blancos producto de otro orgasmo, me concentro y esmero más acariciando su clítoris lográndole dos orgasmos seguidos, con la respiración agitada, la volteo y acomodo para abrirle sus piernas y meterle mi pene en su vagina caliente, diciendo con palabras entrecortadas Ana: Ana: "Ale, me matas, que rico, papi no aguanto déjame descansar, ah ah ah ah ah..." No le oí, le tomé sus manitas con las mías, y comencé el mete y saca y hacer círculos con mis caderas, estaba poseído, su cuca hervía, parecía un manantial, Ana como pudo me bordeó con sus piernas a la altura de mi cintura como para evitar que me ...