1. Viernes, 28 de junio de 2019


    Fecha: 01/10/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... parecido ocurre con los padres de Zalo, según ellos me cuentan.
    
    Este viernes pasado, el 28 de junio, le había dicho a mi abuela que me quedaba, pero lo que no sabía ella es que iba a llamar a mi amigo Dolphis, chico de su plena confianza simplemente por ser hijo de María Luisa, para ir a su casa o que viniera a la mía. La verdad es que cuando mi padre está en casa no necesito hacer tanta peripecia, solo le aviso a él que me voy y él luego no sé cómo se las arregla con mi abuela.
    
    Concertado todo le dije que iba a ir a casa de Dolphis. La casa de mi abuela queda cerca de la casa de Dolphis. Mi abuela llama a la mamá de mi amigo para decirle que yo voy a ir y que nos controle. Los padres de Dolphis son tan liberales que no le dicen a mi abuela que no, ni le contradicen para que se quede tranquila.
    
    Con mi abuela contenta, me puse un short y una camiseta de tirantes y me fui contentísimo a la casa de Dolphis. Cuando llegué a la casa, llamé al timbre, no me respondía nadie, ni nadie abría por la puerta principal. Pensé que estaría en la piscina y me encaminé hacia allí dando la vuelta a la casa. Hay una portezuela que tiene una anilla fuera muy disimulada y tirando de ella, se abre. Una vez dentro, si no se espera a nadie se saca la anilla y se deja dentro. Entré en el área de la piscina. Allí en los cojines del salón estaban Zalo y Dolphis en una posición de 69 chupándose la polla el uno al otro. Di un grito avisando que había llegado y los dos amigos dejaron de chuparse ...
    ... y me miraron.
    
    Lo siento, Daniel, —se disculpó.
    
    Yo no dejaba de mirar a los dos adorables pollas enrojecidas y a sus dulces culos y me animé. Solo dije:
    
    — Ahora vengo, voy a cerrar.
    
    Fui a la portezuela, metí la anilla a la parte interior y me fui de nuevo a la piscina. Allí seguían mis amigos capándose sus pollas. Dejaron de mamarse y me habló Dolphis:
    
    — Fue mi culpa, debí haber cerrado la puerta o esperar que llegaras, pero no me podía aguantar. Bueno, por suerte nos descubriste y ya sabes el plan, —reaccionó Dolphis.
    
    — Veo que te interesa. ¿Te gustaría jugar con nosotros, Daniel?, —preguntó Zalo.
    
    — Claro de síiiii, me va a gustar mucho» —contesté aceptando su oferta.
    
    Me quité la camiseta y el short de baño y me uní a ellos. Miré fijamente el estado de las dos pollas que hacía tiempo que no veía. Tanto Zalo como Dolphis tienen sus pollas más grandes que la mía, aunque no tanto como la de mi amigo Janpaul. Aún así, eran impresionantes. Daniel sabía que ese día estaba destinado a ofrecer su culo. Vi que Dolphis puso una generosa cantidad de aceite en su polla y la acarició hasta untarla bien. Ya sabía yo que Dolphis sería el primero en follarme.
    
    Me dijeron que me recostara de espaldas en el cojín del salón mientras Dolphis metía su polla bien engrasada en mi dulce trasero. Zalo se arrodilló junto a mi cabeza y me dio a comer su polla. Yo, tras mirar la cara de Zalo para sonreírle, volví mi cara hacia su polla y la engullí. Está buena la polla de Zalo. ...