1. La cuarentena con mi sobrino (XIX)


    Fecha: 11/10/2022, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos

    ... ahora era la peor de todas.
    
    Entro a mi cuarto y cierro la puerta esperando que salga de mi baño.
    
    Cuando sale, con la toalla en la cintura le digo que tenemos que hablar, me dice que espere que se cambie. Le digo que no hace falta que quiero hablar ahora.
    
    Le digo que tiene cuerpo de hombre, algunas actitudes de hombre maduro, pero en otras se comporta como un niño.
    
    Esto de enojarse y pegar un portazo llamando a todos lados para irse es muy de adolescente, esa no es la actitud de un macho que tiene las bolas bien puestas.
    
    Le dije que es al pedo que tenga semejante pija si se va a comportar como un niño. Eso lo puso colorado. Lo estaba humillando.
    
    Y me acerque para decirle en la cara que a ninguna mujer le gustan los chiquilines, nos gustan los hombres bien machos.
    
    En ese momento me agarra del cuello y con la otra mano me acerca a su cuerpo.
    
    Me mete la lengua dentro de mi boca contra mi voluntad, Yo solo me quejo y trato de hacer fuerza contra su pecho y su brazo, mis manos pequeñas no pueden hacer nada ante todo ese cuerpo lleno de músculos viriles.
    
    Su lengua adolescente quiere meterse hasta donde puede dentro de mi boca, me quejo, pero eso no lo disuade.
    
    Su mano es enorme, cubre todo mi cuello, su otra mano me vuelve a presionar contra su pelvis.
    
    En un momento se separa de mí y agarrándome de los brazos me tira a mi cama.
    
    "¿que vas a hacer sobrino?" le digo temblorosa
    
    Estaba vestida con un pijama de dos piezas, nada sexy, ...
    ... despeinada, sin maquillaje, con unos soquetes.
    
    Se saca la toalla y me dice:
    
    "bien que te gusto comerme las bolas, la pija y mi leche el otro dia, tia puta"
    
    Se lanza como un tigre contra su presa, y en dos movimientos me rompe la parte de arriba del pijama y la parte de abajo dejándome solo con la tanga gris que estaba usando.
    
    "no, sobrino no está bien esto" le digo temiendo que se enoje.
    
    Con su mano de un tirón me rompe la tanga, la fuerza que aplico hizo que la resistencia de la tela me queme la cadera, que comenzó a arderme inmediatamente.
    
    Estaba desnuda, a su entera merced. Había tentado a la bestia que llevaba por dentro y ahora no habría forma de detenerlo.
    
    Estando boca arriba me acomoda hacia el final de la cama, allí acerca su pija a mi boca y me obliga a comérsela.
    
    Apenas me entra, esta enorme, la mete con rudeza, golpea mis cachetes, toca mi campanilla, tengo arcadas. Mi saliva comienza a salir y a escurrirse por los costados, llenando de saliva toda la pija, toda mi mano, cae por sus piernas, cae a mis pechos.
    
    Luego de varios minutos de tenerme en esa posición, desciende y baja a comerme las tetas, me las chupa como un ternero hambriento, las masajea. Su lengua enciende mi concha.
    
    Concha que rápidamente encuentra alivio con sus dedos jugando por debajo.
    
    Cuando parece haberse saciado de tetas, baja hasta mis labios vaginales, allí se entretiene chupando, metiendo lengua, saboreando las texturas, los sabores, los olores de una mujer ...