-
El revivir de mi hermana
Fecha: 12/10/2022, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
... años y quedé sola. Yo: Pero con ese cuerpo debes haber tenido tus buenas aventuras H: Matías, como me hablas así, Yo: Despertate, estas en el siglo 21, cambió todo. En el pueblo pueden seguir en el pasado pero acá, cambió todo. Hablar de sexo, de las experiencias, de los gustos sexuales es lo más natural del mundo. H: a ver vos, tenés novia? Pareja como le dicen ahora? Yo: no solo NSA, por tu cara no sabes que es: Relaciones si ataduras. Cada uno por su lado, sin controles, sin celos. Cuando tenemos ganas nos vemos, vamos a la cama y listo. H: en serio hay mujeres que viven así. Yo: si y muchas más de las que te pensas. El lunes yo empecé mi semana laboral, salía temprano y volvía siempre después de las 19. Ella por su parte por la mañana salía a entregar curriculums en algunos avisos, volvía la tarde y cuando yo llegaba ya estaba preparando la comida. Normalmente en la cena, me contaba como le había ido, Mariel me contaba que había estado ordenando en la casa o limpiando y así transcurrió la semana hasta el viernes, que yo acostumbro volver al mediodía a casa. Cuando llegué dejé el auto afuera porque iba a volver a salir, entre a la casa y como no escuchaba ruidos fui al parque Madre e hija estaban con dos diminutas bikinis, los físicos eran espectaculares, ni un gramo de grasa. Cuando me vieron dieron un salto, se trataron de tapar con las toallas y les dije: Yo: pero que les pasa, por qué se tapan no soy un desconocido. H: es ...
... que me avergüenza que me veas así desvestida. Vas a creer que soy una de esas amigas tuyas. Yo: Dejate de joder. Vamos a tomar unos mates. Mariel subió al cuarto y Lilian y yo nos quedamos en la cocina Yo: Lilian, soy tu hermano, decime la verdad: desde que te separaste hace 18 años, estuviste con algún hombre H: no, dijo mirando hacia abajo con una mezcla de pena y vergüenza Y: 18 años sin una pija? Como podes? H: Martín soy tu hermana. Como podes ser tan grosero. Yo: Derpertate de una vez. Les avisé que esa noche salía, y cerca de las 21 h, partí con el auto. Fui al lugar donde nos encontramos amigas y amigos casi todos solos y de la misma edad, llegó “mi amiga”, tomamos unos tragos y fuimos para casa. Entramos por la cochera y directo al dormitorio Se notaba que estábamos los dos necesitados, porque nos empezamos a revolcar como animales en celo. Ella se prendió de mi pija y la empezó a preparar y lubricar, mientras yo jugaba con su clítoris y metía dedos en su vagina Siguió chupando un rato y de pronto, sin dejar de masturbarme se acercó a mi oído y me dijo “méteme un dedo en el culito” No hizo falta que me lo dijera otra vez ni que me explique que quería. Humedecí mis dedos en la concha y primero metí uno que he la hizo gemir. Cuando ya entraba y salía cómodo, metí el segundo. Intenté darla vuelta para penetrar su concha que ya rebalsaba pero no me dejó y me dijo: Mete el tercero, hoy la quiero por la colita, pero tu pija es gordita y ...