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El hermano gemelo de mi padre (II)
Fecha: 15/10/2022, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos
... champagne antes de irnos a dormir y brindar por un futuro promisorio. Brindamos, y tomamos el champagne mirándonos a los ojos, como es costumbre. Baja la mirada por mi cuerpo y me dice "no estás usando medias?" Le digo que no, con 18 años recién cumplidos no las necesitaba para que se notara la suavidad y la perfección de mis piernas adolescentes. Luego de unos segundos de silencio incómodo decido preguntarle dónde dormiría. No había preparado el cuarto de huéspedes, así que me invitó a dormir a su cama. Mi tío dormiría en el sofá. Le digo que no tenía problema de dormir en el sofá, no quería incomodarlo, pero él insiste. Me acompaña al cuarto, subimos por las escaleras. Otra vez voy delante, y con cada escalón el vestido rojo corto al cuerpo sube un poco más dejando al descubierto la parte inferior de mis nalgas y seguramente la tanga diminuta roja que estrenaba. No iba a acomodarme el vestido, lo haría sentir incómodo a mi tío. No sé si miraría, pero la oportunidad la tenía. Una vez en el cuarto me indica cómo encender su smarttv, el aire acondicionado, el blackout, etc. El busca su cepillo de dientes y una toalla de manos para llevarse. Nos despedimos diciéndonos buenas noches, se acerca y me da un sonoro beso en el cachete sosteniéndome la cara y la cintura con sus manos. Yo respondo dándole otro sonoro beso en la comisura de sus labios, apoyando mis manos en sus pectorales duros. Ese instante es eterno, cuando nos separamos, mis ...
... manos instintivamente bajan un poco más abajo de su pecho mientras se aleja. Por su parte, su mano en su cintura se desliza hacia abajo tocando la parte superior de mi cola. Una vez sola, me dedico a sacarme decenas de fotos que subo a mis historias, estaba en un cuarto espectacular, con mi vestido rojo y unos tacos de ensueño. Mis historias en redes sociales explotaban de reacciones. Me estaba gustando todo esto. Le contaba a algunas de lo que estaba viviendo y me decían que le presente a mi tío. Eso no me gusto, y medio como que me enoje. En eso me doy con que casi no tengo batería, me había olvidado el cargador abajo. No podría seguir mi noche sin celular. Decido bajar pero esta vez sin tacos, solo con el vestido rojo. Las luces están apagadas, solo entra la luz de la luna por la ventana. Llego hasta donde estaba mi cargador y me tiento a mirar hacia el sofá donde dormía mi tío. Estaba solo vestido con un bóxer pegado, se le notaba un gran bulto que me hizo sonrojar. Sus piernas trabajadas, sus abdominales marcados se veían claritos a pesar de la oscuridad. Mi teléfono en silencio sigue recibiendo notificaciones que me preguntan por mi tío, también cae, una de mi ex novio, diciéndome que estaba muy perra. Me lleno de odio en ese instante, no porque me dijera perra sino por la caradurez de hacerse el galán después de todos los engaños. Le contesto con ira de que estaba perra y no para él. Un intercambio furioso de preguntas y suposiciones en ...