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Mi prima Valeria (I): Me empiezan a pasar cosas con mi prima
Fecha: 28/10/2022, Categorías: Incesto Autor: MiSeudonimo, Fuente: CuentoRelatos
No puedo recordar el momento exacto cuando me di cuenta que Vale había crecido, la primera vez que la empecé a mirar con otros ojos y no solamente como mi primita molesta o pesada que siempre insistía en estar encima de mí. El hecho de que tuviéramos 10 años de diferencia, yo ahora con 29 recién cumplidos y ella casi 20 hizo que siempre la viera de esa forma, al menos cuando éramos más chicos. Era la nena molesta que siempre quería jugar con nosotros en Navidad, pero no la dejábamos. Siendo un grupo de primos todos de más o menos la misma edad y ella era única que desencajaba, esa situación se daba seguido en las reuniones familiares. Sin embargo, los tiempos en que se sentaba en mi regazo, me pedía mis juguetes y se colgaba de mi cuello para que la levantara habían quedado atrás. Ya no le interesaban las muñecas, los caballos y mirar dibujitos. Ahora su vida estaba compuesta de lunes a viernes por la facultad y el gimnasio y todos los fines de semana por un boliche nuevo junto con el grupo de amigas que mantenía desde el colegio. La vida de alguien de 20 que tiene ahora sus libertades y que por suerte aún no tiene la necesidad de salir a trabajar. El gimnasio era el factor que más me llamaba la atención. Desde que terminó el colegio hacía ya un par de años, se había dedicado intensamente a sus rutinas de entrenamiento. Estaba obsesionada con su cuerpo. Comer bien, hacer mucho ejercicio y sobre todo lucir sus logros en Instagram como estaba de moda. Vale era de esas ...
... chicas que tiene un perfil de Instagram lleno de fotos suyas frente al espejo del baño, en el patio de su casa, en algún lugar vistoso o simplemente una selfie, siempre con filtros y detalles que claramente le llevaba una inversión de tiempo significativa. La mayoría de esas fotos si bien eran “lindas” podían clasificarse como inocentes, pero una vez por semana como mínimo subía una foto justo antes de ponerse a entrenar, con unas calzas ajustadas, corpiño de entrenamiento y no mucho más que una postura sugerente y la boca ligeramente acentuando sus labios. El típico “patito” como le decían, pero sin exagerar, tenía la intensidad suficiente para llamar la atención pero nada más. Esas fotos vestida de esa forma, muchas veces de espalda eran lo que me descolocaba completamente. Su cuerpo era sencillamente delicioso. La típica “petite teen”. No era alguien con mucho pecho, era una chica que si no usara corpiño sus pechos se marcarían en la remera. pero no demasiado. Una cinturita finita, sin un gramo de grasa, pancita plana y larga desde la calza hasta el comienzo de su corpiño deportivo. Pero lo que más se destacaba, lo que obviamente más trabajaba, era su cola. Sencillamente perfecta, levantadita, redonda y sobresaliendo de su cintura. Una cola que no importa el pantalón que usara, se destacaba y no había quien pudiera evitar mirarla, seas hombre o mujer, tener esa cola delante te resultaba imposible resistirte. Se iban los ojos y se hacía casi imposible disimular, por más ...