1. VISITA INESPERADA (3ª PARTE)


    Fecha: 29/10/2022, Categorías: Incesto Autor: ababol61, Fuente: RelatosEróticos

    ... el interior de su boca y en un momento desapareció mi leche en su garganta, recogiendo los restos con los deditos y limpiando mi pene con los labios.
    
    --¡Qué rico sabes, Raúl! No me importaría desayunar tu leche todos los días… ¿Vas a hacer que me corra yo ahora…?
    
    --Seguro que sí, te lo debo por lo que acabas de hacer. Túmbate, que te voy a llevar al paraíso…
    
    Dicho y hecho, inicié el juego con besos en los que pude probar el sabor de mi corrida
    
    y un largo recorrido por todo su cuerpo llenándolo de saliva. Su oculto coñito se abrió para mí y enseguida mi lengua dio cuenta de los líquidos que lubricaban toda la zona. Con el dedo masajeé su botoncito y empezó a gemir intensamente. Lanzado como estaba, metí un dedo en su coñito suavemente con un movimiento de metisaca que la llevaba al cielo. Con toda la zona húmeda por sus jugos la hice colocar a cuatro patas y
    
    contemplé desde atrás su vagina y ano y no pude evitar la tentación de besarlo y de introducir la punta de la lengua para dar paso después a un dedo convenientemente lubricado anteriormente en su vagina. Dio un respingo pero no protestó por la intromisión. Volvió su cabeza para mirar cómo maniobraba en su retaguardia y me animó a seguir con la invasión de su recto, lo que hice con gran placer ante el evidente gusto que le estaba proporcionando. La tumbé de nuevo de espaldas sin sacar el dedo de su interior y ataqué de nuevo su clítoris hasta que le llegó el orgasmo deseado. Los gritos despertaron a ...
    ... Aurora, que se sorprendió al ver dónde se hallaba mi dedo índice, y que inmediatamente se lanzó a besar a su amiga, poniendo así en práctica la lección aprendida un rato antes. Las contemplé desde los pies de la cama con una nueva erección, pero me retiré para dejarlas gozar a sus anchas. Las estaba convirtiendo en unas zorritas ansiosas de placer, así que les dejaría mi dormitorio a su disposición para que experimentasen por su cuenta en el mundo del sexo.
    
    Tuve que subir a buscarlas a la hora de comer y las encontré abrazadas como un koala a su árbol, con los labios unidos en un beso interminable, como una pareja de novios. Durante la comida se acariciaban sin recato y en cuanto terminaron se encerraron de nuevo en mi habitación.
    
    La siesta fue interrumpida por la llamada de mi sobrina desde Berlín. Aurora no le cogía el teléfono y quería informarse de todo. La tranquilicé y le dije que estaba en la piscina, aunque estaba seguro de que no era así porque no se escuchaba ningún ruido. Me dijo que les habían cambiado el viaje de vuelta y que llegarían el domingo por la noche, así que tendría que cargar con las niñas hasta el lunes, al menos. Después de todo lo ocurrido en estos tres días ya no me importaba que se quedaran el tiempo que hiciera falta. A fin de cuentas yo estaba disfrutando tanto como ellas de su periodo de aprendizaje.
    
    Durante la cena les informé de la llamada de Marta y se pusieron muy contentas por poder quedarse un día más conmigo. Me saltaron al cuello y ...
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