-
Virginia (Parte VI)
Fecha: 01/11/2022, Categorías: Confesiones Autor: tuarek, Fuente: CuentoRelatos
Las semanas siguientes comenzaron los chismes de oficina, por la salida que habíamos tenido; en primer lugar los cinco relacionados no decíamos nada que los demás se atrevieran a contar… Pedro había tenido su tiempo con Raquel, pero no supe si Rebeca los habrá acompañado, siendo también que ella nos había visto salir a Virginia y a mí; y que yo la vi siendo muy cariñosa con una pareja en la discoteca… así que todos llegamos a decir lo mismo: que después de la cena, habíamos ido, que el ambiente era muy terrible y que nos habíamos marchado cada quien para su casa. Rebeca que era la más entrometida, paso preguntándome que había pasado después esa noche, también acorralaba a Virginia, pero la muy sigilosa evitaba hacerlo delante de los demás… Rebeca: esa noche, me encontré con una amiga y el novio… Me quede con ellos y me llevaron a mi casa Yo: ahhh qué bien! La verdad disculpa, estaba seguro que te irías con Pedro y Raquel Rebeca: No, ellos se fueron antes… al igual que ustedes… y por cierto hacia donde se fueron? O mejor dicho… que fueron a hacer? Yo: nada, nada… solo fue la euforia del lugar, salimos y la lleve a su casa… nada más, pregúntale a ella. Así me escape de sus preguntas por un tiempo, pero podía ver su curiosidad y cierto morbo siempre que cruzábamos miradas. Una tarde, en la que por suerte no estaba Virginia y había muy poca gente en la oficina, ella apareció por mi cubículo. Rebeca: ven… Yo: que paso? Me volvió a decir que viniera, fui ...
... detrás de ella y entramos a un archivo de papelería Rebeca: mira… Unas dos semanas después, que me había escapado de las constantes visitas de Virginia, en parte por lo que le preocupaba que alguien en la oficina se diera cuenta de sus aventuras conmigo, ella quedo de venir a mi apartamento. Llamó a la puerto y ella entro al apartamento, tenía puesto un vestido de una pieza, sin mangas, de botones enfrente, con una cinta arriba de la cintura, además usaba un suéter ancho, y flojo, que le cubría hasta debajo de la falda del vestido, también usaba unos botines que llegaban a media pantorrilla… ella entraba con total naturalidad, ya muy atrás quedaron sus remilgos de aparentar conmigo un falso pudor. Nos sentamos en el sofá y comenzamos a besarnos, ella disfrutaba que yo le metía la lengua en la boca y me iba deslizando poco a poco por su cuello a sus pechos, que mis manos acariciaban sus pantorrillas y subían poco a poco a sus piernas y luego a sus caderas… ella comenzaba a buscar en mi camisa espacio para meter mano y agarrarme el vello del pecho. Se inclinó sobre mi mientras yo me recostaba en el sofá, con lo que mis manos ya estaban bajo su falda acariciando sus nalgas, sus pechos se apretaban sobre mí, mientras seguía besando su cuello, que ella me lo ofrecía totalmente. Fui levantando su vestido cada vez más sobre sus nalgas, de modo que ya deja al descubierto su entrepierna, ella deslizaba la mano por mi vientre, buscando siempre hacia el sur… Se sentó sobre mi ...