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La tía Carla entró en mi cama mientras dormía
Fecha: 05/11/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: vaganauta, Fuente: CuentoRelatos
... usar un sujetador bien reforzado, porque sino me quedo en lolas al caminar jajaja (confesó) Y entonces se quitó el corpiño y liberó esa carne mamaria que tanto me enloquece. Obviamente que la gravedad terrestre hizo que colgaran un poquito nomás, por su propio peso, pero estaban buenísimas. Yo quede duro y sorprendido mirándolas. Entonces subida sobre mí y con movimientos propiamente gatunos, refregó suavemente sus tetas por toda mi cara, dejándolas descansar en mi boca. El perfume que llevaba puesto invadió mis sentidos, endureciendo aún más mi pene. Yo tímidamente comencé a succionar sus ricos pezones. Ella sonriente gozó con aquello, al tiempo que refregaba también sus labios vaginales, húmedos y suaves, sobre la cabeza de mi pilón. Cerró los ojos y mordisqueó su labio inferior mientras yo mamaba como un bebote grande aquellos deliciosos pezones. - Ummm chiquito… como me haces sentir. (susurra suave)- Me vas a hacer venir (entrecortada me decía) Yo me limitaba avergonzado, a mamar sus tetotas que me volvían loco. - Te estas volviendo loco con mis lolas. Te encantan atorrante! Seguí, seguí así, que me calienta mucho!! Que ganas de coger que tengo papu!!! (Me dijo caliente) Y enseguida me empezó a besar, metiendo su lengua en mi boca hasta la garganta. Estuvimos un buen rato así. Ella me acaricia y me pedía caricias. Yo torpemente la tocaba. Tomo mi mano, se la llevó a su boca y lamió mis dedos. Después la dirigió hasta su ...
... conchita y me pidió que “juegue con ella”. Yo estaba loco. Mi corazón acelerado. Trataba de meterle los dedos en la chuchi, pero de forma torpe y creo que le estaba doliendo. - No, para para… mejor vení acá, que yo solita me toco (dijo) Se notaba que muy bien no lo estaba haciendo yo. Entonces estando los dos acostados, quitó mi mano de su vagina húmeda y me pidió que me sentara contra el respaldo de mi cama. Al hacer esto mi pene estaba casi a la altura de su cara, con lo cual no se le dificultó poder metérsela en la boca para saborearla. Ella bien abierta de piernas, se acariciaba golosamente su clítoris y mamaba mi sable duro. Me pidió entonces que acaricie sus pezones, que estaban parados y duros. Yo me entretuve jugando con sus tetas mientras recibía una calurosa mamada de parte de Carla. Así estuvimos un buen rato. Hasta que no pude más y casi que no alcance a avisar. Pronto los espasmos cubrieron mi cuerpo y comenzó a salir de a chorros de líquido caliente. Por primera vez me hacían una felatio y era exquisitamente rico. La experiencia de Carla le avisó de mi prontitud y aceleró los movimientos para que dé lugar a la acabada. Mientras le llenaba a borbotones de leche la boca, la muy putona se la tragaba toda. Yo no paraba de larga jugo blanco y ella golosa no dejaba de tragar al mismo tiempo que se frotaba con frenesí su clítoris, introduciendo algún dedo en la vagina y por el orificio del ano. Dejó de mamarme tan ...