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Más que fútbol (3): La segunda vez
Fecha: 07/11/2022, Categorías: Gays Autor: RulixRM, Fuente: CuentoRelatos
... lubricante que afortunadamente guardaba en sus cosas. Se puso el condón, y le puso lubricante. Luego tomó el que creía suficiente y lo untó sobre el culo de su amigo, dilatándolo nuevamente para poder acceder con facilidad y que a su amigo no le causará dolor; acercó su pelvis a las nalgas de su amigo, al primer contacto con su ano, comenzó a restregar su pene, recorriendo cada centímetro de su rosado ano, enseguida lo colocó en el mero centro y trató de empujarlo suavemente, Moisés lanzó un par de gemidos de dolor, colocando su mano sobre la cintura de Héctor, deteniéndolo para que no entrara más. Héctor sacó su pene y vertió otro poco de lubricante sobre el culo de su amigo, metió un par de dedos en símbolo de estimulación y de nuevo acerco su pene; está vez, cuando empezó a meterlo, recargó sus manos sobre la espalda de Moisés, presionando su cuerpo para que este último lo flexionara y así dejará solo sus nalgas elevadas. Moisés lo entendió y trató de acomodarse de forma que no fuera muy molesto el dolor, una vez bien acomodado, Héctor metió todo su pene por completo y comenzó a moverse de forma suave y ligera, esperando a que el culo de su amigo se adaptara a la situación. Al paso de los minutos inició un juego de “mete y saca” bastante placentero para ambos, el precum que despidió el pene de Héctor humedeció en absoluto su verga, que además aún conservaba lubricante, está combinación provocó que hubiera una mayor facilidad para la penetración, debido a que el culo de ...
... Moisés se encontró bastante mojado y dilatado. El choque del pene y los testículos de Héctor en el ano y nalgas de Moisés, combinado con el ritmo que Héctor llevaba, desencadenaron un curioso ruido que invadió toda la habitación, esto causó tal placer en ambos que no dudaron en intercambiar gemidos y Héctor, por su parte comenzó a incrementar sus movimientos. Pasaron unos cuantos minutos y el culo de Moisés comenzó a resentir aquellas embestidas, de tal modo que tuvo que pedir a Héctor que se la sacara, para descansar un instante. Ambos continuaron bastante calientes, sus vergas mantuvieron una fuerte erección, delatada por lo resaltado de sus venas, y la continua salida de precum, Moisés además, no dejó de contraer su culo que no dejaba de palpitarle. Después de aquella pausa los dos querían seguir disfrutando, Héctor masturbó su pene con la intención de volver a penetrar a Moisés, pero él sabía que no quería perderse la oportunidad de penetrar, por lo tanto apartó la mano de su amigo cuando este se dispuso a tocar sus nalgas para abrirlas, le dijo que él también quería penetrarlo, alegando que ese era el trato, de modo que a Héctor no le quedó remedio que aceptar, no muy convencido se dirigió por otro condón y se lo dio a su amigo. Moisés abrió el condón, comenzó a colocárselo, tomó el lubricante, y justo cuando estuvo por untarlo, se percató del semblante de Héctor, hecho que hizo que se acercara a él, le rodeó con sus brazos, le dio algunas palabras de aliento y ...