-
Mi primer squirt en manos de mi primo
Fecha: 12/11/2022, Categorías: Incesto Autor: DAMECANDELA, Fuente: CuentoRelatos
Mis experiencias sexuales no han sido muchas, ya que acabo de cumplir 18 años hace pocos meses. A pesar de que he estado con algunos chicos y lo he disfrutado, todavía me queda mucho por conocer en el área del sexo. Vivo con mi madre y su marido, quienes están casados hace 15 años. A mi padre biológico no lo conocí, así que desde muy pequeña yo considero a Víctor mi papá. No tengo hermanos, por lo que a mi vida siempre le faltó algún otro niño o niña de mi edad con quien jugar y crecer a la par. Si bien tengo varios primos, con ninguno tuve nunca un vínculo muy cercano, especialmente porque la mayoría son bastante más grandes que yo y esa diferencia era demasiado notoria cuando yo era pequeña. Cuando tenía 5 años, por ejemplo, mis primos de 15 o 20 años no eran mis pares, por lo que no tenía juegos ni intereses en común con ellos. Sin embargo disfrutaba mucho de verlos cuando nos juntábamos con la familia completa. Para que sepan un poco sobre mí: me llamo Milagros, me dicen Mili. Soy una joven tranquila, tengo varios amigos con los que la paso muy bien, pero fuera de ellos soy bastante tímida. Siempre busco tener perfil bajo con la gente que no conozco mucho, aunque soy muy simpática y agradable para tratar. Mido 1.60 m, llevo el pelo largo y castaño, ojos marrones y una boca grande y carnosa. Siempre fui bastante chata, pero últimamente mi cuerpo se desarrolló de golpe y adquirí curvas más definidas. Actualmente estamos en vacaciones de verano y acabo de ...
... terminar la escuela secundaria. Todos mis amigos se fueron de vacaciones a la playa, pero yo decidí quedarme ayudando en el negocio familiar para juntar dinero y poder hacer un viaje más importante el verano que viene. Hace poco, durante un domingo de muchísimo calor tocaron timbre en nuestra casa. Eran las 5 de la tarde y mis padres estaban en la terraza arreglando unos muebles que iban a vender. Era raro que nos tocaran el timbre durante el fin de semana, ya que no teníamos muchos conocidos en el barrio que pudieran visitarnos, y todos mis amigos se encontraban fuera de la ciudad. Yo, que estaba en pijama como había estado todo el día, bajé sin tomarme la molestia de cambiar de ropa. Tenía puesto un short pequeño de pijama y una remera con tiritas. Sólo con eso puedo dormir en estos veranos tan agobiantes. Ambas prendas me quedaban un poco chicas, ya que mi cuerpo había cambiado mucho últimamente. Los pechos me habían crecido y quedaban un poco apretados dentro de mi remera, y como mi culo y cadera también crecieron bastante, el short me quedaba como un culotte. Bajé la escalera, ya que la casa queda en un primer piso (debajo está la panadería, que es el negocio familiar). Abrí la puerta y vi allí parado a un muchacho que al principio no reconocí. Tendría unos 33 o 35 años, llevaba unas bermudas azules y una remera blanca de manga corta. Era delgado, un poco más alto que yo, y tenía el pelo corto. De repente sentí pudor por estar vestida como estaba. - Si? - dije. - ...