1. En casa de mis suegros (Parte 2)


    Fecha: 14/11/2022, Categorías: Confesiones Autor: José Alejandro, Fuente: CuentoRelatos

    ... minutos antes se había acomodado por si surgía alguna emergencia) me dejó ver sus tetas rosaditas y un poco rojas por la mamada que le di.
    
    Después de hacer eso se dio la vuelta se levantó la otra parte del vestido y haciendo a un lado su tanga que era de color negro con encajes, se abrió los labios de mi dulce favorito y me dijo:
    
    B: Métemela ya, quiero verga, quiero pito, quiero que me atraviese quiero que me des tu leche.
    
    Mientras hacía todo eso ya me estaba sobando la verga y desabrochando el pantalón. Cuando logre sacarla de esa eterna prisión le dije
    
    J: Dale unas chupadas a tu verga, prepararla para que te la meta.
    
    B: Claro, lo que sea con tal de que me cojas.
    
    Mientras ella me hacia la mamada, seguía de pie la acerqué hacia la estufa para apagarle al fuego de la comida y vi que en el vidrio que tiene el horno de esa estufa se podía ver perfectamente cómo se tragaba completamente toda como si fuera una desesperada.
    
    A mi me encanta ver los culos de las mujeres y claro, con tanga, si tiene buen culo espero que tengan buenas piernas. Ahí se me ocurrió poner su culo apuntando hacia ese vidrio volví a subir su vestido y a hacer a un lado su tanga, la agarre de los cabellos la separe de mi verga la acerque a mi cara diciéndole
    
    J: chúpame los dedos o si es posible toda la mano.
    
    Así lo hizo y sin delicadeza la regrese al trabajo que hacía, restregándole toda mi verga llena de saliva en su cara.
    
    Acerque mis dedos a su raja que estaba más que mojada, ...
    ... estaba como cascada, le escurría fluidos entre las piernas y alcance a ver que ya le llegaba hasta los tenis que tenía puestos. Empecé a estrujar su clítoris, y de vez en cuando su ano. Ella gozaba con esa dedeada que le estaba dando y yo disfrutando la imagen que tenía enfrente, ella casi en posición de perra y yo viendo como mis dedos se perdían entre su raja y su ano, intercambiándolos una y otra vez.
    
    J: ya basta de mamada
    
    La levante,
    
    J: sírveles la comida a tus papás, no vaya a ser que quieran venir a interrumpir.
    
    Se apuró, sirvió la comida, refresco y uno extra para mi.
    
    Me acerque le baje la tanga por completo me la guarde en la bolsa sin antes olerla profunda y largamente.
    
    J: esta tanga es mía no te puedo volver a coger con esta, necesitas otra.
    
    Dicho esto con el pito aun parado le di a que mordiera el olan para que no me interrumpiera al momento de darle las metidas que quería. Fue un mete saca algo apresurado pero profundo. De esos que con cada metida se ponen de puntitas. Era vigoroso y rítmico. Cada entrada hacia que se agitara y gimiera reprimidamente y cada salida era una tortuta para su raja ya que no quería que saliera nunca.
    
    Así estuvimos unos minutos y en silencio ya que sus papás al estar sentados viendo la televisión se podrían percatar de lo que le estaba pasando a su ‘inocente’ hija.
    
    A lo lejos escuchamos un ruido en la sala, que fue ahí cuando pensé que debía sacar su premio donde fuera. Escuché como su papá se iba levantando del ...