1. Madre, hija y fiesta fuera de control


    Fecha: 14/11/2022, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    ... hasta que Majo se levantó, fue hasta un bolso que había traído. Sacó el arnés con el consolador removible, otro consolador de los que se pegan en el suelo, un plug anal y un frasco de crema.
    
    Tomó el consolador con sopapa y se lo ofreció a chupar a Lilian, que lo hizo inmediatamente, mientras Majo la acariciaba la vagina y hundía sus dedos en ella. Cuando el consolador estuvo lleno de saliva de Lilian, se puso de rodillas de espalda a ella.
    
    Lilian la tomó de atrás, la besaba en el cuello, y apretaba sus pezones.
    
    M: Li, poneme crema en el orto.
    
    Lilian tomó la crema, untó sus dedos y empezó a masajear el ano de Majo, introdujo un dedo y luego otro, que hizo que Majo tuviera un fuerte quejido. Majo puso el consolador con sopapa en el suelo, y dándonos la espalda se lo comenzó a enterrar. Subía y bajaba lentamente. Lilian mientras rápidamente se puso el arnés, le colocó el consolador, se paró frente a ella, la tomó por los cabellos y la forzó a chuparlo. Majo estaba loca de calentura, subía y bajaba con velocidad y fuerza. Hasta que llegó a un terrible orgasmo.
    
    Con ayuda de Lilian se paró y esta le dijo casi susurrando
    
    L: Ahora es mi turno.
    
    Se puso de rodillas, Majo la besaba y acariciaba, y con cuidado le fue untando el orto con crema. Metió un dedo, pensando que era virgen por allí, lo metía y sacaba. Así durante unos minutos hasta que introdujo el segundo.
    
    En un momento, vi que Mariel estaba en la escalera sin que la madre la viera, solo con la bombacha ...
    ... y metiéndose los dedos en la concha. Apretaba sus pechos y gemía.
    
    L: Majo, es hora.
    
    Majo puso crema en el consolador y lo pegó nuevamente. Lilian se comenzó a sentar en la misma posición que lo había hecho Majo, dándonos la espalda, y se lo comenzó a meter. Tal como hizo con Majo, ahora Lilian chupaba ese consolador. Se lo sacó de la boca, dio dos o tres respiraciones profundas le hizo una seña a Majo y se dejó caer sobre el consolador. Majo la sostuvo para que no se lo saque y el grito fue desgarrador. Se notaba que aún faltaba dilatar.
    
    Justo en ese momento, Mariel bajó corriendo las escaleras y se puso mi pija en la boca, mientras masturbaba a Juan, que no podía creer lo que estaba pasando. Mariel pasaba de una pija a otra sin parar.
    
    M: Lilian, parece que alguien pretende aprovechar lo que nosotras preparamos.
    
    Lilian giró su cabeza y bramó, “que pendeja puta, igual que tu madre”
    
    Eso calentó aún más a las dos, y Lilian terminó con un grito ahogado.
    
    M: Te parece que le demos una lección a tu “nena”.
    
    L: Si, pero déjame que yo mando.
    
    M: Por supuesto, es tu hija
    
    La puso de costado en el suelo, le levanto la pierna y le dijo a Majo
    
    L: Cógela. Mariel trataba de zafar de esa posición porque sabía de la saña de Majo por lo que había dicho de las veteranas.
    
    Majo se la metió de un golpe, y comenzó a bombear. Lilian fue por una soga al garaje, y cuando regresó le ató los brazos atrás del cuerpo, y le metió el otro consolador, más pequeño, en la boca. ...