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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (7)
Fecha: 16/11/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... tú. La parte más oscura de la mente de Sergio, rezaba por que le pidiera que pasasen la tarde de la forma más íntima que conocía “sin parar de…” retumbó en su mente. Sin embargo una cosa era la imaginación casi paranoica de un adolescente con las hormonas disparadas y otra, la realidad. —Es lo que me comentaste ayer, me gustaría hablar contigo, ya sabes… de cómo estoy, no quiero hablarlo de momento con tu madre, quiero que disfrute. Mis problemas ya los debatiremos más tarde, ¿Qué te parece? —Me parece perfecto —se bajó de la bici, más que nada para no tentarse a mirar de nuevo esa parte de su tía y propuso— ¿en la piscina, con una copa, sol y hamaca? —Me has leído la mente. —No tengo ese poder, pero sí que te voy conociendo más a fondo —“¡¿pero qué digo?!” pensó nada más terminar la frase, rezaba porque su tía no pensara de forma indebida. —Me alegro, cariño —Carmen le miró a los ojos, “si esa frase tuviera doble sentido…”— bueno, voy a subir que creo que ya bajé el sándwich de ayer. Tan pequeño… y como cuesta de quemar, —se dio la vuelta dirigiéndose a las escaleras a la par que aún le daba vueltas a la frase del chico, “más a fondo…”. Se rio por dentro, pensando lo niñata de instituto que parecía, con ilusiones tan irreales, pero cuando su cabeza se lo gritó de nuevo, un cosquilleo nació en su entrepierna y este, era muy real. —Tía, no mientas —escuchó la voz de Sergio que le sacaba de sus pensamientos eróticos— ese pequeño sándwich no te hace mala ...
... figura… eres una privilegia, seguro que muchas de mi edad no te harían sombra. —Uy gracias, cielo —“¡cambia de tema o lárgate!” se exigió Carmen. Ambos se sonrieron, Carmen sin poder evitarlo se sonrojó, saliendo del sótano y resoplando cuando supo que Sergio no estaba cerca. Pasar tiempo al lado de su sobrino había pasado el límite de la comodidad, su cercanía le provocaba una satisfacción incalculable. Además… esas conversaciones… ¿Por qué exageraba la normalidad? Si no había nada de doble sentido en ellas. No obstante, su mente las hacía de lo más inapropiadas, desde la noche anterior su cuerpo había cambiado y seguramente más la estaban por suceder. **** Comieron tranquilos en la mesa de la cocina, en silencio y disfrutando de cada bocado. Seguramente tanta calma se debió a que Sol, la mujer que rondaba la cuarentena y que según Sergio era muy poco agraciada, les acompañó por insistencia de Carmen. El muchacho la observó por un momento, sus kilos de más la hacían que no entrase en su clasificación y su maligna mente se rio de sí mismo diciéndole, “superficial”. Mientras estuvo Sol en la casa apenas tuvieron contacto, como si la presencia de la mujer fuera suficiente para alejarlos. Aunque no le daban forma a la idea, los dos se sentían dos amantes que trataban de eludirse para no despertar sospechas en terceras personas. Sin embargo, no lo eran… ¿Por qué sentían aquello? Sol marchó sobre las cuatro de la tarde, momento que aprovechó Carmen para subir a su ...