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Mi sobrino de 21 y yo su tía de 44
Fecha: 17/11/2022, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
Me estaba volviendo a correr, soltando pequeños chorros de mi vagina sobre mi sobrino, líquido que luego lamía y depositaba entre mis labios empapándolos aún más al pasar su legua sobre ellos y volviendo a meter en su boca mi clítoris succionándolo. Nunca nadie me dio tanto placer, este último orgasmo había hecho que mi pelvis se levantara de la horizontalidad de la cama, arqueando tanto mi espalda que mi cabeza me sujetaba con la almohada dibujando un puente perfecto con mi cuerpo sobre la cama, apretando fuertemente las sabanas con mis manos casi rompiéndolas mientras chillaba de placer como una loba. Así terminaba aquella mañana en la que permití que mi sobrino me follara y no una ni dos ni tres veces, no digo que esté bien y no quiero justificarme ni excusarme, pero después de meses de no tener sexo, de no tener un hombre en mi cama, después de meses de llorar por el amor de mi vida que un día decidió irse con una mujer 18 años más joven que yo, se me fue la cabeza. La historia comenzó el primer día de vacaciones a comienzos de agosto, cuando mi sobrino vino a pasar unos días a mi casa en la playa como era habitual en él, ese día decidimos levantarnos pronto e irnos a la playa, otro día iríamos al campo, habíamos planeado toda la semana hasta que llegaran sus amigos. Aquel primer día, me levanté y después de ducharme y arreglarme entre por quinta vez en la leonera de mi sobrino, subiéndole la persiana y sentándome al borde de su cama dándole pequeños ...
... empujones para que se levantara, salvo por el eslip negro que llevaba el cuerpo desnudo de mi sobrino estaba tirado a lo largo de la cama sin arropar, le empecé hacer cosquillas y él a refunfuñar para que le dejara dormir más. Al no conseguirlo por las buenas iba a ser por las malas, así que me senté encima del haciéndole cosquillas por todo el cuerpo, riéndome y diciéndole que se levantara de una vez, mi sobrino se movía de un lado a otro levantando mi cuerpo con su pelvis, fue cuando note por primera vez su erección, cuando note que su pene se había empalmado sintiéndolo por debajo de su eslip, me sentía avergonzada al estar botando encima de su pene y que además aquello me gustase, me bajé de la cama enseguida dándole un ultimátum para que se levantara. Tardo, pero al final salimos y ni él ni yo hablamos de aquel episodio en la cama hasta que al día siguiente la misma historia, los mismos errores por mi parte, pero con una particularidad añadida, esa noche algo cambio en mí, ya que me encontraba excitada en la cama, me desperté con las bragas mojadas y pasando mis manos sobre mis pechos apretándolos con suavidad al igual que por mi sexo, en mi cabeza había una imagen que quería borrar y no podía, el volver a ponerme encima de mi sobrino y sentir su pene golpeándome. Esa mañana estaba tan excitada que mi atuendo cambio, digamos que libere un poco más mi cuerpo, llevaba un pantalón corto de deporte bien ceñido a mi figura y una camiseta ajustada, al entrar misma rutina, ...