1. La visita de mi prima que jamás olvidaré


    Fecha: 17/11/2022, Categorías: Incesto Autor: inolhost, Fuente: CuentoRelatos

    ... quejara por algún tipo de dolor decidí entonces aumentar la velocidad mientras veía cómo sus pequeños pechos realizaban un ligero vaivén con los movimientos de la penetración. La miré y casi todo el tiempo tenía los ojos cerrados y de vez en cuando notaba que los entreabría comenzando a realizar pequeños gemidos que excitarían a cualquiera, aun así trataba al mismo tiempo de no hacer tanto ruido. Por mi parte mis gemidos eran aún más notorios y con el pasar de los minutos sentía que no faltaría mucho para correrme dentro de ella.
    
    Yo sabía que era su primera vez y creía que la posición en la cual nos encontrábamos era la más adecuada porque así se sentiría más cómoda, pero después la morbosidad vino a mi mente y recordé esas nalgas que casi desde el día en que llegó no podía sacarlas de mi cabeza.
    
    Sabía que tal vez esa era mi única oportunidad con ella, así que me arriesgué una vez más y de alguna forma me las ingenié para colocar a Ada a cuatro patas, debía tener esas nalgas a mi merced y era ahora o nunca. Claramente podía ver que ella nunca había estado en esta posición por lo cual tuve que guiarla un poco poniendo de igual manera una almohada a la altura de su abdomen por debajo de este.
    
    No lo podía creer, ahí estaba al fin en esa posición que por noches anteriores me había estado imaginando. No puedo describir lo espectacular que se veía Ada de esta manera. Comencé a penetrarla lentamente mientras con mis dos manos sujetaba firmemente sus nalgas y en ocasiones ...
    ... las acariciaba con movimientos circulares. Y es que como he dicho no estoy exagerando, el tamaño que tenían era increíble, una mano mía tal vez sólo ocupaba una cuarta parte de lo que sería una de sus nalgas.
    
    Con el paso de los minutos la penetraba con más fuerza logrando ver cómo rebotaban y chocaban con mis testículos y cómo poco a poco, al realizar pequeñas presiones sobre estas, comenzaba a dejar pequeñas marcas que se notaban debido al color de su piel. Sentía que no tardaría en llegar a orgasmo.
    
    Aun así, no pasó mucho para que volviera a recordar que era su primera vez. Quería que esta ocasión terminara de la mejor manera para Ada, por lo que me volví a colocar encima ella como en la primera posición viéndonos de frente y sólo bastaron unos segundos más para que al fin yo llegara al orgasmo en el cual sentí haber descargado al menos 3 grandes chorros de semen mientras Ada soltaba gemidos aún más excitantes ahora con mayor intensidad y ya sin tanta vergüenza. Al terminar, ambos quedamos tendidos el uno sobre el otro durante unos segundos.
    
    Recordé que tenía que sacar mi pene inmediatamente de su vagina por la situación del condón. Ada miró la gran cantidad de semen almacenada mientras yo me cercioraba que todo había salido bien. Una vez que me quité el condón nos quedamos tendidos una media hora más en la cama uno al lado de otro dejándonos llevar por el placer que ambos habíamos experimentado y en todo este tiempo casi no dijimos nada.
    
    Tiempo después miré la ...
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