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El hermano gemelo de mi padre (IX)
Fecha: 18/11/2022, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos
Anteriormente: Mareada por el alcohol y una dudosa pastilla que me dan hombres mayores, amigos de mi tío termino mareada y contenida por mi tío. Escondida tras un disfraz de colegiala y un antifaz, terminamos en la cama de su cuarto de huéspedes. Esta vez sí mi tío me quita la virginidad que ostento a mis 18 años, todo provocado por mi inocencia, mi ropa interior blanca de algodón mojada y mi ropa de colegiala. Pero sobre todo por el antifaz que oculta mi identidad. Luego de una noche de desenfreno sexual donde ambos nos quedamos dormidos y yo con la pija de mi tío dentro de mí me despierto. Está recién amaneciendo. Aún hay luces de la casa encendidas. Me levanto con cuidado evitando que mi tío se despierte. Me duele mucho la cabeza, aún todo me da vueltas, pero debo salir de esa casa de perversión. El miedo y la culpa me invaden, si mi padre que está seguro en otra habitación se entera de lo que paso se puede armar un gran problema. Solo tengo mi ropa de colegiala, y lamentablemente ni siquiera tengo mi bombacha blanca, porque mi tío la guardó como un trofeo y no recuerdo donde la dejó. Salgo del cuarto vestida con la pollera cortísima de colegiala, el corpiño que tiene un bretel roto, no me percate que cuando mi tío me la saco la rompió. La camisa transparenta todo, pero al menos me cubre de no andar solo con el corpiño roto. Mientras bajo las escaleras con cuidado me voy poniendo el antifaz, no quiero que nadie me reconozca. A la vez ...
... me acomodo el corpiño que no se puede quedar en el lugar a falta de un bretel. Cuando intento acomodar, se corta el otro bretel, evidentemente mi tío no fue muy cuidadoso anoche y yo ni me percate de su rudeza. Termino sacándomelo. Quedó solo con la pollerita escocesa cortita, y la camisa al cuerpo que transparenta todo. No hay rastro de las chicas, ni de mi padre, ni de los hombres mayores. Los hombres deben haberse llevado un par de chicas cada uno a sus casas vecinas, mi padre seguro con Lorena y alguna otra trola en su cuarto. Y las otras que se quedaron sin nada a esperar la próxima fiesta. Había muchas botellas por todos lados, mucho champagne, muchos restos de sushi, y food finger. No encuentro la bolsa con mi ropa, solo mi billetera y mi teléfono celular. Alguna puta debe haber creído que le quedaba bien mi ropa y que era de alguna ex novia de mi tío y se la llevo. Salgo fuera de la casa, salgo de la quinta. Mi teléfono no tiene batería. Camino errante unas cuadras que están desiertas. De milagro pasa un taxi y antes que yo decida pararlo frena al lado mío. "bebota, te llevo donde quieras" -me dice. Me asusté, pero no tenía mucho dinero para volver. Así que de mala gana sonreí y bebotee diciéndole que tenía solo algo de dinero, pero que no podría pagarle más. Me dijo que no había problema, pero que suba adelante. Al subir al taxi mi primera pierna elevada le muestra que no llevo ropa interior. Su mirada y su expresión dan cuenta de ...