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El abuelo (Parte 2)
Fecha: 26/11/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... usar estando en Valdellós. Mientras yo hacía todas estas cosas, Anselmo prestaba atención a varios noticieros de tv, unas veces exclamaba con alegría otras decía insultos en catalán.Se me quedaron estos: peto de puta, collóns, borinot, filo de puta, malparit, cagabandúrries, llepaculs (¿lo diría por mí?, pues es que no), torracollóns, cul d’ olla, cap de suro, pitorro y carapixorro. Me las aprendí insultando por carretera a todo viviente sin que se enterara, claro, pero Anselmo se reía y me corregía. Se acabaron las noticias y me miró invitándome a ir a dormir, bueno, mejor dicho, a la cama porque eso de dormir comenzó hacía las 4 de la mañana, pero habíamos descansado y teníamos ganas de sexo y yo de semen. Cerré el ordenador, fui a la habitación, Anselmo estaba quitando la colcha y me desnudé para animarlo. Anselmo se desnudó y pasamos a la cama. — Me follas tú a mí, —dijimos los dos a la vez y nos abrazamos para besarnos. Anselmo había mejorado mucho besando, había encontrado el placer en los besos. Me metía su lengua en mi boca y la enroscaba con la mía para llegar luego a lo más profundo. Mientras me besaba acariciaba mi polla para hacerme entrar en ganas de penetrarlo. Consentí calladamente y comencé a besar su culo, me puse en 69 para hacerle las caricias a su culo con más comodidad y él se comía mi polla a chupetones y aspiraciones. — Anselmo, mi amor, a este paso me voy a correr sin follarte como deseas. — Es que te comería todo entero, porque lo que ...
... me haces me está poniendo a cien, como tú dices. Vi que estaba preparado y me puse detrás de él. Metí el cipote en la puerta de su ano dispuesto a empujar y no hizo falta. Anselmo retrocedió su culo hacia mí y se clavó la mitad de mi polla. Se estremeció, pero no gritó. Eso significaba que podría seguir y seguí empujando. Ahora era yo el que empujaba y sentía un gusto hasta entusiasmarme. Por mi cabeza pasó el siguiente pensamiento: «¡me estoy follando un viejo de más de 70 años!», pero corregí pronto por este otro «¡estoy amando a mi hombre!». Sí, lo que imperaba era mi amor, manifestarle mi intenso amor de modo intensivo y comencé un salvaje mete y saca y Anselmo suspiraba y se me aparecía como lo mejor que me podía haber ocurrido. Yo estaba sudado. Anselmo, siguiendo mi juego, estaba hecho un charco, me agaché para tomar fuerza y dar un empujón más potente y metí mi polla al máximo posible. Mi pelvis quedó quieta como pegada a las nalgas de Anselmo. Anselmo estaba jadeando y dijo: — Collons, cabró, tira ja cap a dins la teua llet i plena el meu cul fins que m'ho prenyes, fotre!! No entendí perfectamente pero me lo imaginé por eso de la “llet”. Así que me decidí a descargar mi leche. Yo sentía una sensación de plenitud, alegría y satisfacción. Cuando salí de su culo Anselmo me dijo: — Vamos a preparar unos whiskys que esto va para largo. Y me besó llegando a la campanilla del fondo. Qué noche. ¡Qué noche! Cuando acabamos alrededor de las cuatro yo era ...