-
Con la maestra de zumba (Parte 2): Final
Fecha: 27/11/2022, Categorías: Infidelidad Autor: Alfonso 17, Fuente: CuentoRelatos
... comiendo mi verga por lo cual seguía gimiendo y ya no le importaba que estuviéramos cogiendo hablando pestes de su esposo, para ella lo más importante era seguir cogiendo y en ningún momento ninguno de los dos sentimos culpa de estar cogiendo al natural y sin protección. Para ese entonces Marcela se había venido una vez y cambiamos de posición una vez más, la senté en el lavabo amplio del baño y empecé a bombearla ahí nuevamente. La posición de nuestras caras podían ver cómo mi verga entraba una y otra vez en su concha la cual ya estaba colorada de tantas embestidas recibidas; sin embargo en ningún momento me apresuro por terminar, ella era una hembra madura que estaba cumpliendo con el cometido de ser infiel con una cogida muy intensa, continúe embistiéndola. Yo: Mira que bien se ve mi verga entrando. Marcela: Si papi se ve muy rico y se siente mejor! Yo: Ya voy a acabar putita. Marcela: Si termina papito. En ese momento yo estaba a punto de terminar cuando seguía con el bombeo, el ritmo que traía provocaba un sonido constante como de aplausos y una mezcla entre tus gemidos hizo que ya estuviera en cualquier momento dispuesto a venirme, a lo cual no sé si porque estaba muy caliente, pero le pregunté lo siguiente. Yo: te los puedo echar adentro? Marcela: Si! Échamelos todos adentro! En ese momento a ninguno de los dos nos importó el ser una mujer casada a punto de recibir semen de un joven al cuál había conocido en Facebook semanas antes, ni a mí ...
... el poder embarazar a una mujer casada, en ese momento solo éramos un hombre y una mujer cogiendo de la manera más primitiva, saciando nuestros deseos al límite, por lo cual empecé a expulsar todo mi semen dentro de su vagina a lo que ella solo respondió jalándome con sus piernas más hacia adentro de ella, mientras nos besábamos apasionadamente, nos pasábamos aire de nuestra respiración agitada a cada boca y nos mirábamos a los ojos exaltados. Después de varios minutos nos empezamos a vestir y ella estaba muy callada, ninguno de los dos hablaba, solo continuaba los vistiendo, salimos del hotel y empezamos a caminar hacia el parque, ella continuaba muy callada, hasta que le pregunté Yo: Te gustó? Marcela: No se notó? Yo: Estás molesta? Marcela: Si, me molestan algunas cosas. Yo: En específico que te molestó. Marcela: Me siento mal de haber hablado mal de mi esposo y de haberlo hecho sin protección contigo, ni siquiera te conozco bien. Yo: Pero fue algo que quisimos en el momento, no te arrepientas. Marcela: Pues me arrepiento, la verdad no debió pasar todo esto, mi esposo siempre me ha tratado bien y no es justo esto que le acabo de hacer, Ya no nos vamos a volver a ver. Yo: De plano? Marcela: Si, yo no puedo seguir haciendo esto, cuando te dije que nunca le había fallado a mi esposo era verdad, y no quiero seguir con esto. Yo: está bien, respeto tu decisión, si es lo que quieres. Marcela: Gracias por entender, cuando estés casado, espero ...