1. Mi hijo me come el culo antes de dormir


    Fecha: 29/11/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Hola a todos, mi nombre es Isabel, y el día a de hoy quiero platicarles sobre lo último que me sucedió. Tengo 45 años, y aunque ya estoy algo mayor, hago lo mejor posible para mantenerme en buena forma. Como en todos mis relatos, menciono que los fines de semana hago ejercicio, cuando puedo claro. En cuanto aspecto, soy de complexión delgada, tez blanca, pechos de tamaño mediano y trasero en buena forma. Gracias a los ejercicios lo mantengo redondo y levantado. No compro ni fajas ni jeans que levantan el trasero afortunadamente. Soy de cabello ondulado y color negro. Tengo dos hijos. Carolina y Jorge. Ella tiene 20 y él 25. En cuanto a mi esposo, viaja demasiado así que ya se imaginarán. En fin. Este último día de la semana, día viernes, pasó algo inesperado y vaya que lo necesitaba. El trabajo y los clientes cansan. Pero bastante. Es una de las razones y diría la principal por la cual me he ausentado algo de tiempo de la página.
    
    Este viernes qué pasó, mi día fue muy agotador por lo que al llegar a la casa que fueron como las 8:30, estaba a punto de desmayarme. Al entrar a la casa, me olvidé de mis hijos y me dirigí a mi recamara. Caminando muy agotada al llegar a la cama, me aventé. Dios, fui un alivio tan exquisito que quería quedarme allí y no moverme hasta el otro día. Pasaron cuando mucho 20 minutos y me levanté para cambiarme. Me desmentí y busqué algo para dormir. Un short blanco de algodón y una blusa gris. Me puse mis sandalias y fui a la cocina. Al no oírlos, ...
    ... los llamé de un grito. Carolina respondió con un, “ahora voy”, mientras que de Jorge no recibí ninguna respuesta. Al ver a mi hija le pedí que me ayudara a poner la mesa mientras que yo les hacía la cena. Al tener todo listo, nos sentamos las dos.
    
    ¿y tu hermano?
    
    me dijo que volvería tarde.
    
    No me mandó un mensaje, ¿a dónde fue?
    
    Iba al cine.
    
    Vaya, y yo preparándole. Bueno, lo guardo y ya mañana que se lo coma.
    
    Al terminar de cenar, lavé unos trastes y me despedí de Caro. Miré la hora. 10:40. Él aún sin llegar y ya era tarde. Abrí la aplicación de WhatsApp y le envié un mensaje.
    
    “¿te falta mucho por llegar?
    
    Dejé el teléfono y arreglé mi cama. Me acosté y encendí la tele. Mientras cambiaba canal por canal, sonó un mensaje.
    
    “no mucho, ahora llego”
    
    no tarde, vente con cuidado. Te amo”
    
    te amo, hermosa.
    
    Una sonrisa se formó en mi rostro. Al ser ya tarde para mí, programé la tv y me acomodé para dormir. Un ruido de una puerta hizo que abriera los ojos y pensé en Jorge. Miré la hora y marcaban las 12:15. De la nada se encendió la lampara que estaba junto de mí. Afortunadamente mi rostro no estaba frente a ella.
    
    llegué, me avisaba Jorge enterrando su cara en mi cuello.
    
    ¿porque tan tarde?, le pregunté medio dormida.
    
    Había un choque y avanzaban poco los carros.
    
    ...está bien.
    
    sin apartarse de mi cuello y yo acostada boca abajo, aprovechó para tocarme la espalda y la cintura.
    
    hueles rico, mamá.
    
    ¿...si?
    
    Si. Me preguntó si así olerá de ...
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